Septiembre 2021

En México el movimiento de mujeres y feminista ha logrado visibilizar la necesidad de instaurar el derecho al aborto como parte de la lucha por los derechos democráticos de las mujeres en general y particularmente de las mujeres de la clase trabajadora, que son, debido a la prevalencia y expansión de las condiciones socioeconómicas precarias en el país, las principales afectadas por la falta de servicios de salud pública, que incluso llegan a poner en riesgo su salud y su vida.

Después de décadas de lucha el movimiento de feminista y de mujeres logró en el 2007, que la Ciudad de México fuera la primera entidad del país en despenalizar el aborto, hasta la semana 12 de gestación. Aunque lento, la lucha por el derecho a decidir sobre el propio cuerpo ha logrado no solo impulsar la ola verde en México, también, consiguieron que en el 2019 Oaxaca despenalizara el aborto durante las primeras semanas de gestación y en el 2021 se les sumaron Hidalgo y Veracruz.

Los últimos avances se lograron el 7 de septiembre cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró anticonstitucional la penalización y criminalización de las mujeres por abortar. Si bien esta sentencia se realizó en específico para el caso de Coahuila, la misma sienta un precedente para el resto de los estados, además de ser un mandato para los juzgados y jueces del país.

A lo anterior se suma que el 9 de septiembre, la misma SCJN declaró anticonstitucional incluir “la protección de la vida desde el momento de la concepción” en la Constitución local de Sinaloa, ya que consideró que con esta reforma se busca limitar los derechos de las mujeres a decidir sobre la maternidad de forma libre. Al igual que la determinación anterior, esta tiene un impacto para el resto país. Recordemos que los grupos antiderechos, de todos los partidos electorales, han utilizado la estrategia de buscar modificar las constituciones locales para, a través de reconocer un supuesto “derecho a la vida desde la concepción”, sin ninguna base científica, limitar el ejercicio de los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y su vida.

Finalmente, el 21 de septiembre la Corte también invalidó un artículo de la Ley General de Salud que contempla la objeción de conciencia, tras considerar que se requiere establecer lineamientos y límites para que el personal médico pueda ejercer esta figura sin poner en riesgo los derechos humanos de las mujeres y las personas gestantes.

Sin embargo, en medio de la crisis sanitaria que ha traído consigo el incremento de delitos relacionados con la violencia sexual contra las mujeres, se hace evidente la urgencia de señalar que no basta con la despenalización, se requiere urgentemente que el aborto sea legal, seguro y gratuito en todo el país, y que el Estado asuma esta responsabilidad, para que el acceso al aborto no se configure en un privilegio para quienes tienen a su alcance recursos económicos, de servicios de salud e información segura, científica y oportuna.

Los avances señalados se dan tras el aumento de las mujeres que luchan de forma decidida porque el aborto sea una opción real para decidir sobre el propio cuerpo y el proyecto de vida. Señalar esto es necesario, porque aún queda un largo camino por recorrer, pues la sentencia de la Corte no se traduce en la eliminación en automático del delito de aborto que prevalece en la mayoría de los códigos penales del país, además de que no se observa que esto obligue al Estado a brindar servicios de interrupción del embarazo en los establecimientos de salud pública. Condición necesaria, pero no suficiente, para que este al alcance de todas las mujeres, principalmente de las mujeres de la clase trabajadora, aquellas que habitan en zonas rurales y las pertenecientes a poblaciones indígenas. Es por eso que este 28S debemos fortalecer nuestra presencia en las calles, para seguir exigiendo ¡ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO PARA TODO MÉXICO!

La lucha de las mujeres por el derecho a decir sobre sus cuerpos ha sido fundamental en las aspiraciones y causas de la lucha por la emancipación de las mujeres en general y de las mujeres trabajadoras en particular. Es por ello que la conquista de los derechos sexuales y reproductivos forma parte de la lucha por el socialismo.

Este 28 de septiembre, Día de Acción Global por un Aborto Legal, Seguro y Gratuito debe servir para reconocer los avances y conquista de la lucha de las mujeres por decidir sobre sus cuerpos pero también para seguir luchando por el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos. Siendo este un piso irrenunciable de la lucha para las mujeres trabajadoras, amas de casa, indígenas, de sectores populares y para las futuras generaciones de mujeres, pues el decidir sobre el propio cuerpo es un paso necesario para hacerlo sobre la vida y el mundo que queremos construir.

MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA