El pasado jueves 4 de febrero la Organización Mundial del Comercio (OMC) rechazó la solicitud de más de 100 países, la mayoría de ellos subdesarrollados, de eliminar el monopolio sobre las patentes contra las vacunas. La solicitud de exención de propiedad intelectual para que la población de todos los países, pobres o ricos alcance la inoculación e inmunidad colectiva, se presentó desde octubre de 2020, sin que la OMC reparara seriamente en considerarlo.

No es una sorpresa que detrás de la decisión de la OMC se encuentren los intereses rapiñaros de las grandes farmacéuticas como Johnson & Johnson, Sanofi-GSK, Moderna, Pfizer-BioNTech y AstraZeneca, de incrementar sus utilidades y de los países ricos, donde se ubica las casas matrices de estas farmacéuticas, de acaparar la vacunas.

La propiedad intelectual sobre la patente ha permitido crear un déficit artificial en la oferta de vacunas y con ello, beneficiar al capital financiero a costa de la desgracia que supone la muerte de millones, sobre todo en los países pobres.

Como era de esperarse, la aparición de la vacuna solo profundizó las desigualdades en el mundo, ya que a la creación de entre 200 y 500 millones de nuevos pobres en el mundo (según OXFAM), se sumarán aquellos que no pueden acceder a la inmunización debido al carácter privado de la vacuna.

La pandemia muestra, por enésima ocasión, que toda la retórica liberal capitalista propagada por medios de comunicación (manipulación) de cooperación internacional, solidaridad, igualdad, desarrollo son mentira, y que lo único que interesa es el beneficio del capital. La privatización de la vacuna no solo expone que ante la disyuntiva la ganancia o la vida, el capital siempre optará por la ganancia. Hoy ante la propiedad privada de la vacuna se requiere su socialización.

En contra partida tenemos los esfuerzos de la Cuba socialista, único país “pobre”, que, pese a 60 años de bloqueo, tiene cuatro proyectos de vacunas; con la más avanzada, la SOBERANA 2, en fase tres, se planea producir 100 millones de dosis que seguramente, al igual que las brigadas Henry Reeve, salvarán millones de vidas de los países pobres. ¡Ejemplo heroico de los logros de la revolución cubana y del legado del comandante Fidel Castro!

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Una de las causas de la aceleración de la pandemia es que la patronal no respeta las condiciones mínimas de sanidad que la contrarrestarían. En la planta de automotriz de General Motors o en maquiladoras como Lear, Regal, Electrolux, Electrocomponentes de México, Foxconn o Toro Company, se han registrado muertes de trabadores y trabajadoras por Covid, y sin embargo se han negado a garantizar condiciones de salud para el personal.

La propagación del virus se agrava por la situación de desocupación, subocupación y flexibilización laboral en que se encuentran 30 millones de trabajadores y trabajadoras que viven al día, por lo que salir a la calle es inevitable ante la ausencia o insuficiencia de apoyos.

¡La clase trabajadora mueve a México y es la que está muriendo a causa del Covid! ¡Es urgente un impuesto a las grandes fortunas para garantizar un salario mínimo universal a los trabajadores y trabajadoras del país! ¡Vacunación para los trabajadores y trabajadoras de las actividades económicas esenciales! ¡Si somos esenciales, somos de la primera línea! ¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!

ESTA EDICIÓN CONTIENE:

COYUNTURA:

NACIONAL:

  • LAS MENTIRAS DE LA PATRONAL SOBRE EL OUTSOURCING
  • INTERNACIONAL:

    ESPECIAL:

  • LA DERECHA Y SUS CONVENIENTES CONFUSIONES SOBRE EL COMUNISMO

  • DESCARGA EN PDF: VENCEREMOS #60