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El viernes 14 de agosto del año en curso, en Nayarit se reportaron más de 4,000 casos acumulados y cerca de 500 defunciones por COVID-19. Por el número de contagios, el Estado permanece en color rojo del semáforo epidemiológico, lo que significa que la mayoría de sus actividades económicas tendrán que seguir sin operar. Lo cual implica que la inmensa mayoría de la clase trabajadora tendrá que seguir sufriendo la incertidumbre laboral o padecerá por la falta de recursos.

La situación difícil que enfrentan las y los trabajadores nayaritas se recrudece a cada momento y más con el anuncio del regreso a clases de todos los niveles escolares. Por si no fuera suficiente lidiar con los gastos de la subsistencia diaria, ahora tendrán que asumir el pago de las inscripciones o reinscripciones, además, en muchos planteles también están cobrando las llamadas “cuotas voluntarias”.

Ante este escenario, la Secretaria de Educación en Nayarit pidió mesura a las instituciones con el tema de las cuotas. El secretario de Educación, Andrés Rodríguez Domínguez, señaló que hay que ser conscientes de la crisis que está afectando a las familias del Estado, por eso exhortó a las escuelas a no excederse con el cobro de las cuotas, las cuales, enfatizó, no son obligatorias.
Sin embargo, muchos planteles hacen caso omiso del mensaje del secretario y la Secretaria de Educación. Incluso la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), sin consultar a las bases estudiantiles y al profesorado, incluyo en los costos de la reinscripción el pago de las cuotas internas, sumando un monto de $1,795. Cómo medida paliativa, la UAN anunció que dicho pago se realizaría en dos emisiones de $897.92, los cuales se realizarán en los meses de agosto y diciembre.

En el caso de la Máxima Casa de Estudios, el aumento de la reinscripción es injustificado y excesivo, en el ciclo anterior ésta tenía un costo de $1,398. En menos de un año aumentó el 28.4%, esto es, $397.

Es imperativo que estos aumentos en el ámbito educativo cesen. Todo cobro para acceder a la educación es un golpe mortal a la ya agonizante idea de gratuidad educativa. Para garantizar la permanencia y el acceso a la educación, es necesario que se eliminen estos pagos de las llamadas cuotas voluntarias, que no hacen más que lacerar la de por sí endeble economía de la clase trabajadora.

La educación debe ser completamente gratuita y accesible para todas las personas. Permitir este tipo de cobros vulnera el carácter público de las instituciones. No puede existir la obligatoriedad de la educación si no hay gratuidad.

Por la defensa de la educación pública y gratuita
¡No al pago de cuotas!
¡Ante la barbarie capitalista, el futuro socialista!