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El número de pacientes contagiados por COVID-19 en Nayarit continua en aumento, son casi 1,500 los casos reportados. Por tal razón, la entidad se encuentra en color rojo del semáforo epidemiológico. Para evitar que esta cifra continúe elevándose, las autoridades del estado han ordenado nuevamente el cierre de espacios públicos como plazas, parques, áreas verdes y centros recreativos. Sin embargo, el sector salud está en riego inminente de colapsar.

A principios de junio, la Secretaría de Salud de Nayarit implementó una medida para intentar evitar dicho escenario. Para prevenir la falta de trabajadoras y trabajadores del sector salud, dejó sin efecto permisos y licencias de todo el personal del área médica (médicos, médicas generales, especialistas, enfermería, así como, camilleros, lavanderas y afanadoras), incluso aquellas y aquellos que forman parte del llamado grupo de riesgo, esto es, personas que tienen edad avanzada o que presentan enfermedades crónico-degenerativas. La dependencia de salud argumentó que, en el caso de éstas y éstos últimos, contarían con una valorización individual por parte del ISSSTE antes de incorporarse a sus espacios laborales. Además, agregó que el personal llamado podría ser compensado o se le repondría sus permisos, cuando la situación de emergencia pasara y de acuerdo a la normativa correspondiente.

No obstante, a pesar de que todas y todos los trabajadores del sector salud de Nayarit han estado enfrentando los efectos de la pandemia por coronavirus, los materiales y las instalaciones del sector salud son insuficientes. Ante la falta de respiradores y camas en los hospitales la amenaza del colapso está cada vez más cerca. Según el vocero de los Servicios de Salud de Nayarit, Jorge Barrera, la ocupación de camas especializadas, para la atención de pacientes contagiados por SARS-CoV-2, es del 60% en el IMSS; 90% en el ISSSTE, y; 40% en la Secretaria de Salud. Pero, de continuar con los ritmos tan acelerado de contagios, estima Barrera, que en una o dos semanas el sistema de salud podría quedar saturado.

Por su parte, el secretario general del Gobierno del Estado de Nayarit, José Antonio Serrano Guzmán, asevera que el sistema de salud de la entidad ya está colapsado. Según él, son pocas camas especializadas las que están disponibles en la capital. Por ello habla de la necesidad de trasladar pacientes a las instalaciones del Hospital General No. 33 del IMSS, localizado en el municipio de Bahía de Banderas.

La situación actual del sistema de salud en Nayarit es incierta, pero es un hecho que existe un riesgo inminente para las y los trabajadores de ese mismo sector y para la población en general.

La atención médica gratuita y de calidad debería ser una prioridad social. La mezquindad del capitalismo ha desmantelado este derecho del pueblo. En una sociedad como ésta, en donde predomina la necesidad de obtener ganancias, mantener a los hospitales públicos bien equipados no es negocio. Por eso debemos organizarnos y aspirar a construir una nueva sociedad en la que gocemos plenamente del derecho a la salud.

¡Ante la barbarie capitalista, el futuro socialista!