Bajos salarios, sin certidumbre laboral, sin seguro de vida, sin protección contra los accidentes o contras las enfermedades, en la informalidad, sin subsidio para composturas de sus vehículos de trabajo; éstas son sólo algunas de las condiciones de vida de los millones de trabajadores y trabajadoras de Uber, Uber Eats, DiDi, Didi Food, Amazon, Rappi, entre otras.

Esta situación se da pese a que en la pandemia el consumo de aplicaciones de comercio, comida o transporte a domicilio, incrementaron enormemente, y con ello las empresas como Uber, Amazon o Rappi, obtuvieron utilidades millonarias. Sin embargo, del incremento de las ganancias de estas empresas, los repartidores y choferes no vieron ningún beneficio, en muchos casos solo la enfermedad y la muerte.

Pese a ser un trabajo esencial en el periodo de pandemia, los repartidores o choferes laboran en la precarización extrema. Es por ello que en diferentes partes de América Latina se ha convocado a una huelga contra las condiciones laborales que padecen millones de repartidores de las apps.

Las exigencias inmediatas son incremento de la tasa mínima y eliminar los bloqueos injustos, pero también la formalización de las relaciones laborales como garantía de que las empresas de servicios por aplicación reconozcan su relación laboral con los millones de trabajadores y trabajadoras.

¡No pagaremos sus ganancias con nuestra salud!
¡Boicot a los explotadores!