Itzuy Cruz

El asesinato de George Floyd en manos de policías de Minneapolis, EEUU, detonó una serie de protestas en más de 40 ciudades de dicho país, y el resto del mundo.

Las manifestaciones siguieron consignas como “I can´t breath” (No puedo respirar) ya que fueron las últimas palabras de Floyd antes de morir, y Black Lives Matter (Las vidas negras importan) para denunciar que el racismo de EEUU sigue hondamente implantado y normalizado en un amplio sector de la sociedad. Los asesinatos por racismo muchas veces quedan impunes, o no se tratan con la severidad necesaria, la prueba está en que los elementos que detuvieron a George, en primer momento sólo fueron dados de baja y se les imputó homicidio en tercer grado (no voluntario) lo que aumentó la indignación.

Una de las principales causas de muerte para los hombres afroamericanos en Estados Unidos es a manos de policías, según datos de la Academia Nacional de Ciencias. Los asesinatos no son casuales, más bien son un problema de un sistema policiaco que ha institucionalizado el racismo.

La lista de asesinadas y asesinados a manos de la policía parece interminable:
– Breonna Taylor (26 años)
– Mike Ramos
– Dion Johnson (28 años)
– Eric Garner (43 años)
– Terence Crutcher
– Keith Lamon Scott
– James Leatherwood
– Harith Augustus
– Tamir Rice (12 años)
– Freddie Gray
– Michael Brown (18 años)
– Ezell Ford (25 años)
– Ahmud Arbery
– Trayvon Martin (17 años)
– …

La discriminación hacia las personas afroamericanas ha estado presente en el territorio del norte desde la conformación de la nación. Estados Unidos fue construida por el trabajo esclavo de las personas negras, además del despojo de las tierras de los nativos americanos.

Siglos de violencia

Los afroamericanos, considerada como una raza inferior, fueron objeto de inimaginables crueldades. Durante el “Verano Rojo” en 1919, 250 afroamericanos fueron asesinados en un lapso de 10 meses a manos de turbas de supremacistas y nunca se hizo justicia. En ese año a mil 122 personas les arrebataron la vida por crímenes de odio racial. Entre 1877 y 1950 4 mil personas afroamericanas fueron linchadas en el Sur de Estados unidos, donde la esclavitud fue legal. Muchas veces estos linchamientos públicos eran vistos como un espectáculo.

La resistencia es histórica
Hubo personajes que lucharon por los derechos de las personas negras. Tal es el caso de Sojourner Truth, quien también fue activista por los derechos de la mujer. Harriet Tubman fue una esclava que logró fugarse y salvó a 300 personas más. ¿Qué tan podrido debe estar un sistema para que las personas exijan ser reconocidas como tal?

Malcom X, reconocido por su lucha antirracista y de clase, llegó a exclamar “No soy racista, ni suscribo ninguna de las ideas racistas. Se puede decir, con toda honestidad y sinceridad, que sólo deseo libertad, justicia e igualdad para todo mi pueblo. Mi principal interés es para el grupo al cual pertenezco, negros, porque a nosotros, más que a ningún otro pueblo, es a quienes se priva de los derechos más fundamentales”.

Ante décadas de intentos de cambios por diversas vías, en 1967 se funda el Partido de las Panteras Negras. Los racistas cometían actos terroristas, ponían bombas en los buzones de las familias afroamericanas para volarlos en pedazos, porque según ellos, invadían los barrios para blancos. La política Apartheid, segregaba a negros de blancos y daba visibles ventajas sociales, económicas y políticas a la sociedad blanca.

Las Panteras Negras tenían sus propios patrullajes de autodefensa ante los ataques de los racistas y la brutalidad policial. Escribieron un programa de 10 puntos que en forma general son: 1. Queremos libertad, 2. Queremos pleno desarrollo para nuestro pueblo, 3. Queremos el fin del robo capitalista a nuestra comunidad negra, 4. Queremos vivienda decente, 5. Queremos educación para nuestro pueblo, 6. Queremos que todos los negros sean exentos del servicio militar, 7. Cese inmediato de la brutalidad policial y asesinatos, 8. Libertad a los presos, 9. Queremos juicios procesados por gente de la misma comunidad, 10. Queremos tierra, pan, vivienda, educación, ropa, justicia y paz.
La organización creció a partir de numerosas acciones y actividades, como una constante propaganda, la construcción de comedores comunitarios y otros programas de asistencia social, todo con fondos de aportes voluntarios. Toda su lucha se regía por la solidaridad y la lucha de clases.

Un caso emblemático, que sirve mencionar como puntos de comparación, es cuando el ex-pantera negra Mumia Abu-Jamal fue condenado a pena de muerte y posteriormente cadena perpetua al ser acusado de dispararle a un policía blanco, aunque nunca se comprobó. Los mismos policías que así lo denunciaron, le dieron persecución y lo encarcelaron. En 2020 cumple 38 años en prisión.

El movimiento Black Lives Matter surge en años más recientes (2013) a raíz del asesinato de Tray Martin de 17 años a manos de un hombre blanco. El movimiento se extendió por todo el país y lograron poner el debate sobre el racismo en el ojo público, además del racismo tan extendido en los cuerpos militares y policiacos, muchos de ellos supremacistas blancos declarados.

El asesinato de George Floyd es parte de un genocidio institucionalizado
El racismo institucionalizado no es sólo causado por los cuerpos de policía.

Recientemente, debido a la pandemia por COVID, las negligencias médicas hacia pacientes que vienen de las llamadas “minorías” en EEUU son una constante. La pandemia ha afectado más a las comunidades negras latinas e indígenas, por ser las poblaciones más vulnerables, no en un sentido físico per se, sino social, ya que tienen menos acceso a la salud, agua potable, viviendas dignas y empleo estable.

Todo este cúmulo de injusticias y desigualdades es lo que vemos reflejado en los disturbios que seguimos presenciando en el país vecino del norte, pues como dijo Martin Luther King “Esos que llaman disturbios, es el único lenguaje que tienen los que nunca son escuchados”, es momento de poner en práctica aquella frase de Angela Davis: Ya no voy a aceptar las cosas que no puedo cambiar, voy a cambiar las cosas que no puedo aceptar.