Emiliano Raya

Todo era risas y alegría hasta que les tocaron sus ganancias.

En el 2019 las primeras 5 empresas mexicanas más importantes en el mundo, tuvieron ganancias de 6 mil 765 millones de dólares. La lista aglutinaba a: América Móvil con 2 mil 5 millones de dólares; Grupo Femsa, mil 300 millones de dólares; Banorte, mil 700 millones de dólares; Grupo México, mil 300 millones de dólares, y; Cemex, 545 millones de dólares.

En el mismo año, Grupo Aeroméxico generó más de 70 millones de pesos, mientras Grupo Bimbo alcanzó la cifra de 288 mil 226 millones de pesos. Por su parte Grupo BBVA y Citabanamex generaron 268 mil 654 millones de pesos y 185 mil 393 millones de pesos, respectivamente. Un año antes, en el 2018, Grupo Televisa obtuvo ganancias de 208 millones de dólares.

Pero todas las empresas tienen dueño.

Las 17 personas más ricas de México acumulan una fortuna de 132,500 millones de dólares. Estos ilustres personajes son; Carlos Slim Helú, German Larrea Mota Velasco, Ricardo Salinas Pliego, Alberto Baillères González, Eva Gonda de Rivera, María Asunción Aramburuzabala, Juan Francisco Bechmann Vidal, Jerónimo Arango, Antonio del Valle, Carlos Hank Rhon, José y Francisco Calderón Rojas, Roberto Hernández Ramírez, Fernando Chico Pardo, Rufino Vigil González, David Peñaloza Alanís, Alfredo Harp Helú y Emilio Azcárraga Jean.

Los datos son abrumadores, pero irrelevantes para los simples mortales como usted, querido, querida lectora y como yo que ganamos el salario mínimo. Pero si la ponemos en términos más cercanos podemos descubrir lo siguiente: con la mitad de las ganancias de las primeras cinco empresas se podrían construir 75 hospitales. Mientras que con la mitad de la fortuna de las personas más ricas de México se podrían construir 1,472 hospitales. ¡Sí! 1,472 HOSPITALES. Con esto, el Coronavirus nos haría los mandados.

“Es su derecho ser ricos. Se lo han ganado”, dirán muchos. Pero eso no es tan cierto. De hecho, esas ganancias son acosta del trabajo no pagado a las y los trabajadores. Un estudio de 2016 del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM, demostraba que el salario mínimo de un(a) trabajador(a) en México se generaba a los 9 minutos de su jornada laboral. El resto de 7 horas con 51 minutos era trabajo regalado a la empresa. Es decir, si usted, como yo, gana el salario mínimo, solo debería trabajar 9 minutos al día.

En términos sencillos: las 17 personas más ricas de México amasaron su fortuna robando a las y los trabajadores. Así de fácil y sencillo.

Pero hay más.

Como hemos mencionado en múltiples ocasiones, la crisis que vive el mundo es en realidad una crisis de producción. Lo que el Covid-19 vino hacer, fue exponer todas las falencias del sistema. Un sistema que está sustentado en la usura, el robo, la impunidad.

Recientemente se ha difundido que 15 grandes contribuyentes en México deben hasta 50 mil millones de pesos al Servicio de Administración Tributaria (SAT). Si estas 15 empresas, que seguramente pertenecen a las 17 personas más ricas, pagaran lo que les corresponden se podrían construir 55 hospitales. Esto, sin contar los 219 mil millones que condonó el gobierno de Peña Nieto o los 161 mil 930 millones de pesos que se condonaron con Felipe Calderón.

¡Pero aún hay más!

Tan sólo en enero de este año, se transfirió de México a Estados Unidos la suma de 76 mil 166 millones de dólares, de acuerdo a la información presentada por la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. Esto equivaldría a 1,692 hospitales. ¡Sí!, más de mil hospitales se podrían construir con lo que las y los empresarios mexicanos sacaron del país y colocaron en Estados Unidos para, por supuesto, evadir impuestos aquí.

El resumen sería el siguiente: el empresariado mexicano, NO paga a sus trabajadores y trabajadoras lo que generan, NO paga impuestos, y SACA su dinero del país para no cumplir con sus compromisos fiscales.
Ese es el nivel de sensibilidad y compromiso de nuestros empresarios y empresarias. Ese es el nivel de solidaridad que tienen ante la crisis.
Y así, con todo eso, piden que los rescatemos.

Para efectos comparativos, el valor de los depósitos a nombre de mexicanos en bancos estadunidenses multiplica por 3.3 veces el flujo de inversión extranjera directa (IED) que llegó a México el año pasado y es más del doble del ingreso de divisas por remesas.

En 2019, la IED a México fue de 22 mil 695 millones de dólares. En tanto, las remesas entre febrero de 2019 y el mismo mes de este año sumaron 36 mil 428 millones de dólares –cifra récord para un periodo de 12 meses–, de acuerdo con información del Banco de México.

En diciembre de 2019, las empresas y ciudadanos mexicanos tenían en bancos de Estados Unidos depósitos por 71 mil 878 millones de dólares. Esa cantidad aumentó en 4 mil 286 millones de dólares al cierre de enero de este año, para ubicarse en 76 mil 166 millones de dólares, alza de 6 por ciento.

Uno de cada tres dólares de ciudadanos y empresas latinoamericanas depositados en bancos de Estados Unidos corresponde a mexicanos, indican los datos de la Fed.

Así, los depósitos de mexicanos representaron el 31 por ciento del total de recursos de ciudadanos y empresas latinoamericanas en bancos estadunidenses, de acuerdo con los datos del banco central de ese país.