Un viejo obrero de la maquila

Condiciones de riesgo y situación de miseria es lo que hemos vivido compañeras y compañeros de la maquila, algunos por más de 30 años ganando el salario mínimo o incluso menos. A esto se le suma los abusos de la gente de confianza, recursos humanos y no se diga de la patronal que se ha beneficiado inmensamente a costa de nuestro trabajo. Nosotros y nosotras hasta el pasado 12 de enero seguíamos en las mismas, de no ser por el impulso y el “ya estamos hasta la madre” que organizamos con los y las compas, seguiríamos recibiendo la misma chinga y con las mismas condiciones inhumanas.

Nos atrevimos y levantamos la voz, decidimos parar la maquila, lo que nunca en 40 años se había hecho, lo hicimos, nos fuimos a la huelga más de 30 000 obreros y obreras de Matamoros demostrando la fuerza de la organización obrera, exigiendo que se nos diera el 20 por ciento de aumento salarial y el bono de 32 000 pesos, ambas demandas legítimas y legales, defendiendo nuestro derecho a una mejor vida. No sólo paró aquí la cosa, sino que nos enfrentamos cara a cara al charrismo sindical del “Judas Villafuerte”, un lidersillo que no representa nuestros intereses como trabajadores, nos dimos cuenta que este cabrón es un esbirro más del patrón, entonces lo mandamos a la chingada y comenzó la huelga obrera el 16 de Enero de 2019, con la fuerza organizada para la defensa de nuestros derechos.

Primero para algunos compas fue algo nuevo, para otros y otras algo que nos hacía recordar viejos tiempos cuando la solidaridad de la lucha obrera era algo común en el país y los trabajadores teníamos una mejor vida, más digna. Aquí comenzó el camino para retomar la dignidad perdida de la clase trabajadora. Recordamos que todos y todas somos compañeros, y los nuevos aprendieron que la huelga es el instrumento que tenemos para hacer valer nuestra voz y para ver materializadas nuestras demandas, ¡Para que se cumpla lo que nosotros queremos!

Vimos también la potencia de lucha de nuestras compañeras y amigas, que le entraron al quite cuando golpearon a uno de nuestros compas; lo vimos en la organización de las asambleas, con los mensajes y con la doble chamba que no dejan en la casa. No nos podíamos quedar atrás y empezamos a repartirnos la chamba en la casa, algo que también es justo y no podemos pasar por alto, sin esta organización está difícil mantener la huelga porque sin las compañeras no estaríamos teniendo nuestro 20/32, sin las compañeras no hay paro, no hay huelga y no hay nada.

La huelga es nuestra escuela, nos sirve para ver quién es el enemigo de los que chambeamos, para ver quiénes son nuestros amigos y compañeros y sobre todo para saber de qué somos capaces los obreros y obreras por defender lo nuestro. Nos enfrentamos a empresas transnacionales, que tienen un chingo de lana, pero ganamos, estamos ganando, porque sin nosotros no hay producción, sin producción no hay ventas y sin ventas no hay dinero, sin dinero los patrones no comen, porque ellos no trabajan, viven de los que producimos. Si nosotros y nosotras queremos, podemos llegar más lejos, porque hay que preguntarnos ¿Para qué sirve el patrón?

El patrón no es nuestro dueño, por culpa de este sistema económico en el que vivimos él se hace dueño de las maquilas y se roba la mayoría de la ganancia que producimos con nuestro trabajo con la excusa de que él es el propietario. Aquí con la HUELGA 20/32, dejamos en claro que nosotros somos los que “hacemos el caldo” y “le ponemos sabor” y el patrón es el culero que llega a tragárselo.

La lucha no acaba aquí compañeros y compañeras, la lucha ahora va para reinsertar a nuestros compañeros y compañeras despedidas, para que les den el 20/32 a los que faltan, como los compas de la “COCA” que ya están en paro, y por los que se van uniendo a la lucha poco a poco, como en las maquilas en Yucatán. La problemática por la que nosotros levantamos la voz en Matamoros es la problemática que todos los trabajadores del país tienen, e incluso del mundo, no sólo obreros de maquilas, trabajadores de tiendas como Wal-Mart, o los jornaleros agrícolas, incluso los profes de la CNTE que se encuentran en paro de labores porque no se les ha pagado; todos somos trabajadores y como tales tenemos que unirnos si queremos conservar nuestras demandas ya ganadas y aspirar a que cada obrero y obrera tenga una vida mejor, totalmente digna.

Podrán venirse días peores, pero si seguimos con nuestra organización, sin que esté el patrón, el charro o los chismosos que te meten la pata, cada lucha que llevemos la vamos a ganar ¡Eso se los garantizo compas! Nosotros ya marcamos un punto en la historia de nuestro país, pero hace falta continuarla y desarrollarla, hace falta que como obreros nos demos a la tarea de garantizar que en nuestro país no haya lugar para ninguna injusticia más.

¡Por el 20/32 para todos los y las compañeras!

¡Viva la Huelga obrera en Matamoros!

¡Por la Unidad de la clase trabajadora…VECEREMOS!