Las universidades públicas se encuentran hoy en día en crisis. Año con año, miles de jóvenes son rechazados y rechazadas de las universidades públicas ante las políticas de exclusión educativa que prevalecen, aunado al desfinanciamiento, el servilismo político, la corrupción, la falta de transparencia y la antidemocracia, entre otras prácticas que se mantienen al interior de las universidades. ¿Qué propone Andrés Manuel López Obrador y MORENA ante estas problemáticas? ¿Cuál es proyecto educativo del nuevo gobierno para las universidades públicas? ¿Qué tantos  cambios y trasformaciones vendrán? ¿Qué modelo de universidad es el que debería de aplicarse? Éstas son algunas de las cuestiones que a continuación se intentará darles respuesta.

El triunfo de Andrés Manuel López Obrador- MORENA en el pasado proceso electoral sin duda fue histórico para la nación. El pueblo mexicano manifestó en las urnas su inconformidad y descontento social contra el régimen partidista (PRI-PAN-PRD) que gobernaba en el país desde hace ya 89 años. Calmada la euforia del momento, habrá que hacer un análisis a profundidad sobre las propuestas de campaña y el proyecto de nación del “nuevo gobierno”, siendo un tema relevante su proyecto educativo respecto a las universidades públicas.

De esta manera, en los Lineamientos Básicos del Proyecto Alternativo de Nación 2018-2024, se dice que “Los jóvenes tendrán garantizado el derecho al estudio y al trabajo”, esto a partir del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Según el documento, el programa se dividirá en dos grupos, el primero busca darles oportunidades de estudio a 300 mil jóvenes que han sido rechazados y rechazadas de las universidades públicas, con un apoyo mensual de 2 mil 290 pesos en beca; el otro grupo, compuesto por 2 millones 300 mil jóvenes, se les dará oportunidad de empleo en actividades “formativas y productivas”, inscritos como “aprendices” en empresas pequeñas, medianas o grandes, tanto del sector público como del privado. Con esto, se busca reducir el desempleo y aumentar la matrícula en educación superior, además de que se busca que las y los jóvenes se capaciten para el trabajo, de tal forma que se pueda incrementar tanto la producción como la productividad del país. En síntesis, lo que se pretende es “acelerar la preparación de una gran reserva de jóvenes para las actividades productivas en previsión de un mayor crecimiento económico en el futuro próximo” (Movimiento de Regeneración Nacional 2016).

El acceso universal a la educación superior fue una de las principales propuestas de campaña en materia educativa de AMLO-MORENA. Se habla de oportunidades para las y los rechazados de las universidades públicas y se muestra una postura en contra de los exámenes únicos de ingreso, incluso se habla de la creación de 100 universidades públicas que atiendan la demanda de aspirantes a ingresar a este nivel educativo. Sin embargo, si a la matrícula de las universidades públicas se le agrega la cifra de rechazadas y rechazados, se diría que el número de personas matriculadas en la educación pública superior ascendería a aproximadamente 2 millones, muy lejano aún de los 30.6 millones que conforman la población joven de entre 15 y 29 años (INEGI 2017). En este sentido, el programa Jóvenes Construyendo el Futuro quedaría corto ante la demanda de aspirantes, además de que no basta con la creación de universidades públicas, pues a lo que se debería aspirar es a reformar las políticas de ingreso excluyentes y discriminatorias, donde el perfil socioeconómico termina imponiéndose a las capacidades y habilidades de las y los jóvenes.

Ahora bien ¿De dónde parte el programa Jóvenes Construyendo el Futuro? Se trata de una iniciativa que está inspirada en el New Deal, planteado por el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt entre 1933 y 1938, el cual, bajo el modelo económico keynesiano, pretendió darle salida a la Gran Depresión que enfrentaba EUA por aquellos años, proponiéndose que el Estado intervenga en la economía y se adopte una política intervencionista, dando origen a un Estado de Bienestar. El principal propósito era reactivar la economía con base al rescate del sector financiero e industrial, y a esto fue orientada la inversión en obras públicas, los programas de asistencialismo, la creación de empleos y el ligero aumento en los sueldos. Por su puesto, el New Deal buscaba mayor inversión en la educación y aumentar la tasa de alfabetización, creando programas como el de la Administración Nacional de la Juventud o el Cuerpo de Conservación Civil, con lo cual las y los jóvenes recibieron capacitación laboral y oportunidades simultáneas de educación y empleo. Sin embargo, la idea, más que nada, era integrar a la población de entre 16 y 25 años en la dinámica del sistema capitalista de producción. Esto es precisamente lo que busca el programa Jóvenes Construyendo el Futuro: la creación de un ejército industrial de reserva.

Entonces ¿Habrá cambios y transformaciones en la educación superior con la implementación del proyecto educativo de AMLO-MORENA? Es un hecho que aumentará tanto la matrícula de estudiantes como el número de universidades públicas, al igual que se reducirá el número de jóvenes desempleados. Sin embargo, el modelo tecnocrático-empresarial seguirá imperando en el panorama educativo: acreditadoras y otros organismos privados seguirán teniendo injerencia dentro las universidades públicas, al tiempo que el diseño de los planes y programas de estudio seguirán estando orientados a la tecnificación de las y los universitarios, quienes seguirán siendo “peones y oficiales del capital” (Kohan 2018).

Por supuesto, existen diferencias respecto al modelo educativo neoliberal, puesto que es posible se ponga algo de freno al proceso de privatización y mercantilización de la educación superior, en cuanto a la existencia de un examen de ingreso y cuotas de inscripción, además de que el Estado asumirá en parte su responsabilidad de garantizar educación pública y gratuita para la población, pero la educación, en todos sus niveles, seguirá estando al servicio de los sectores dominantes, puesto que la educación de las y los jóvenes irá de la mano con el sistema de producción capitalista. En este sentido, no es difícil entender por qué Andrés Manuel López Obrador tiene pensado a un agente de “la mafia del poder” como Esteban Moctezuma Barragán para que sea Secretario de Educación Pública durante su próximo gobierno.

Ante esta situación, es necesaria la pregunta ¿Qué universidad queremos? Sin duda la exigencia de mayor presupuesto a la educación superior, así como el acceso universal a las universidades, son demandas que se deben mantener, pero no basta con ello. La transformación de las universidades debe partir del para qué asistir a las universidades públicas, si para seguir legitimando a los sectores en el poder, entrando en un proceso de aburguesamiento y adoptando una actitud individualista, o para adquirir conciencia de clase e identificarse con el proletariado y las luchas estudiantiles y populares. Y es en este sentido que debe de ir orientada la universidad pública, a que las y los egresados universitarios no se vinculen con el sistema de producción capitalista, sino que respondan a las necesidades de los sectores populares, que procuren resolver las  problemáticas de la sociedad, tales como la pobreza, la injusticia y desigualdad socioeconómica en la que se vive.

Cabe mencionar que la transformación de las universidades públicas debe caminar junto a la trasformación de la sociedad. De nada sirve solo exigir gratuidad o mayor recurso para las universidades si en nuestra sociedad abunda la explotación y la miseria para las mayorías, mientras unos pocos viven en opulencia. El proyecto de universidad pública, popular, científica, democrática, autónoma, incluyente y gratuita que se propone, debe ser capaz de educar a las y los jóvenes, de tal forma que sea desde este espacio que se cuestione no sólo a los aparatos burocráticos al interior de las universidades y en las estructuras de gobierno, sino que también se cuestione al Estado Capitalista que mantiene oprimido al pueblo.

Al final, el proyecto educativo de AMLO para las universidades públicas apunta solo a maquillar algunas problemáticas en la educación pública superior, como lo es el desfinanciamiento y el acceso universal a la educación, pero no se cuestiona el status quo, no apunta a una transformación, sino a simples cambios menores sin mayores repercusiones. Las y los universitarios consientes  deberán aprender a cuestionar este proyecto educativo, entendiendo que la transformación  no vendrá desde arriba, que es necesaria la organización estudiantil-popular para llevar a cabo una verdadera transformación.

Fuentes.

INEGI. «Estadísticas a propósito del día internacional de la juventud.» 10 de agosto de 2017. http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/aproposito/2017/juventud2017_Nal.pdf (último acceso: 23 de julio de 2018).

Kohan, Nestor. «La Reforma Universitaria en el Siglo XXI.» Rebelión.org. 10 de julio de 2018. http://www.rebelion.org/docs/135608.pdf (último acceso: 26 de julio de 2018).

Movimiento de Regeneración Nacional. «Lineamientos Básicos del Proyecto Alternativo de Nación 2018-2024.» MORENA. 20 de noviembre de 2016. https://morena.si/lineamientos (último acceso: 20 de Julio de 2018).