Pedro Cervantes

El 2 de marzo los tribunales españoles condenaron a 5 años de cárcel al rapero Pablo Hasel por lanzar sus letras de rap revolucionario contra el franquismo y su resurgimiento en España.  Pero el caso de Hassel, no es el único caso de censura y castigo de la libertad de expresión.

Según un informe de Freemuse, organización de Dinamarca que se dedica a la defensa de la libertad de expresión artística, denuncia que España es el país que más artistas encarceló en 2017, teniendo un total de 13 en prisión, hasta el cierre del informe. Las causas son por lo que el estado español ha llamado “enaltecer el terrorismo”, “hacer apología al terrorismo” o “incitar al terrorismo”. Sin embargo, lo real es que el encarcelamiento de los artistas es por pedir el fin de la monarquía, como es el caso de Hassel.

Entre la censura que se ha realizado en aquel país, durante los últimos meses, tenemos, la prohibición del libro “Fariña” del periodista Nacho Carretero. Además, las sentencias contra músicos, como Valtonyc, Pablo Hassel, Def Con Dos, La insurgencia y el legendario punk Evaristo; así como la retirada de la obra de Santiago Sierra, por hablar sobre los presos políticos. Destaca también la detención por parte del gobierno “pogresista” de Manuela Carmena, de unos titiriteros en Madrid por supuesta exaltación al odio, así como la del comediante Facu Díaz, quien hizo una parodia sobre el Partido Popular, haciendo una analogía que los terroristas son ellos y no el grupo Euskadi Ta Askatasuna (ETA).

Dentro de los diez países que más ejercen la censura, según Freemuse, destaca que los principales son: España, China, India, Irán, Israel, México, Polonia.

Srirak Plipat, director de Fremuse, señaló que las herramientas usadas por los Estados para encarcelar artistas son fáciles de rastrear. “En primer lugar, los gobiernos emplean leyes que violan los derechos humanos para arrestar y perseguir a los artistas. Cuanto peor es la ley, más efectiva para silenciar.”

La mayor parte de los enjuiciados en España, militan en algún partido, el caso de Pablo Hassel y Valtonyc, son los más emblemáticos, uno por ser el primero con una denuncia formal del estado español por “pedir muerte a los Borbones” en una de sus canciones, y el segundo por ser el primero en tener una sentencia condenatoria de tres años y medio de prisión. Ambos se reivindican abiertamente como comunistas.

Ante la situación que prevalece en España, el Partido Socialdemócrata, ha llevado al congreso la propuesta de ley para eliminar el delito de “enaltecimiento al terrorismo”, se espera que con el cambio de gobierno de Mariano Rajoy del Partido Popular, al gobierno de Pedro Sánchez del Partido Socialista Obrero Español, la situación de la censura y la ley mordaza tenga un revés, aunque no existe incertidumbre pues el radicalismo consecuente de Hassel denuncia por igual al fascismo de los partidos de derecha, como a la hipocresía de los partidos de centro.

Es de destacar que cientos de artistas españoles de  diferentes ámbitos, que se han solidarizado con su gremio, para apoyar a pagar las multas impuestas o llevar el mensaje al mundo, se realizan conciertos para la recaudación de fondos, se crean canciones, murales, artículos, poesía, demandando la libertad de expresión.

El Estado Español, sabe de la importancia que tiene la cultura para disputar la hegemonía, ya que ésta, ayuda a criticar lo que aparentemente es normal, haciendo dudar a las nuevas generaciones de lo que sus padres ven como normal, por lo cual utiliza todas sus herramientas coercitivas para detener la difusión de estas ideas.

La crisis y la Ley Mordaza

La censura, la cancelación de la libertad de expresión y el encarcelamiento de activistas  y artistas, se enmarca en el gran rechazo que el pueblo español tiene a las políticas y medidas resultantes de la crisis capitalista.

Para nadie es un secreto que tras el desplome del sistema financiero internacional en 2008, en España se desató una ola desahucio y recortes al gasto público. En respuesta, en el 2012 el pueblo salió a reclamar sus derechos, teniendo como el punto más álgido el 15 de mayo.  Ante las manifestaciones, el congreso español, liderado por el Partido Popular, aprobó la Ley de Seguridad Ciudadana mejor conocida como la “Ley Mordaza”, la cual contempla multas que van de los 100 a los 600 mil euros.

La Ley Mordaza, se puede resumir en cinco puntos:

  1. Censura del internet: es una falta grave el uso de imágenes o datos personales de los miembros de las fuerzas de seguridad, ya que, sustenta la ley, esto les perjudica su seguridad a ellos o a sus familias. Esta ley se proclama debido a que los manifestantes reclamaban por medio de redes sociales los maltratos de las fuerzas del orden.
  2. Dificultar un desahucio: Si manifestantes dificultan operaciones para realizar un desahucio o se congregan frente a una casa para impedir a las fuerzas del orden el desalojo, estos pueden llegar a tener una multa de hasta 30 mil euros. Detener desahucios fue una práctica que se hizo popular en España durante la crisis.
  3. Manifestaciones ante los poderes: Quedó prohibido las manifestaciones frente al Congreso, el Senado y los parlamentos autónomos, pues según reza la ley, esto se traduce en una falta grave, inclusive si en estas no se está realizando asamblea alguna.
  4. Resistirse a la autoridad y no identificarse: cualquier persona se debe identificar ante la autoridad, en caso de no hacerlo, se le considerará como desobediencia o resistencia a los agentes del orden público, lo cual es considerado una falta grave. De igual manera, quien no colabore con la autoridad para la averiguación de delitos o la prevención de acciones será de la misma manera castigado. Regresando así a leyes de la época franquista.
  5. Protestar en edificios o monumentos: Al igual que en inmuebles representantes del Estado, está prohibido protestar en edificios o monumentos, sin una previa autorización de la ley

 

Ley Mordaza, atenta contra la libertad de expresión, la cual está considerada como un derecho humano fundamental, consagrado por el Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Esto lo sabe el Estado español, pero también sabe que es necesario para mantener su dominación y gobierno, y esto no es nuevo.  Desde el franquismo, se han impuesto leyes de censura. Con la ayuda de los gobiernos fascistas de Italia y Alemania, el 22 de abril de 1937 se impuso la Ley de Prensa, la cual afectaba de manera directa el Teatro, el Cine, y por su puesto la Prensa, atentando así contra la libertad de expresión. En ella se regulaba quien dirigía los diarios, quienes eran los reporteros, que se podía y no representar en el teatro, o que se podía o no grabar en un filme.

La disputa desde el arte

El encarcelamiento de Pablo Hassel recuerda el asesinato del poeta, Federico García Lorca, tanto como la Ley Mordaza recuerda la Ley de Prensa Franquista. El Estado, como lo menciona Néstor Kohan, sabe que en “la cultura es donde se anida el corazón de la lucha revolucionaria, por eso hará todo lo posible por callar el arte revolucionario”.

Pero como decía V.I. Lenin “disputar la comunicación es necesario para construir consenso a favor de cambios”. Por fortuna esto lo tienen claro, músicos, poetas, académicos, actores, pintores, escultores, arquitectos, cineastas, cirqueros, malabaristas y todo aquel que busca un mundo diferente.