Lenin Contreras

Tras el reconocimiento oficial de su virtual triunfo, AMLO pronunció un esclarecedor discurso respecto al programa económico de su gobierno. En rueda de prensa realizada en el hotel Hilton el 1 de julio por la noche, el presidente electo señaló:

En materia económica, se respetará la autonomía del Banco de México. El nuevo gobierno mantendrá disciplina financiera y fiscal. Se reconocerán los compromisos contraídos con empresas y bancos nacionales y extranjeros. Los contratos del sector energético suscritos con particulares serán revisados para prevenir actos de corrupción o ilegalidad. Si encontramos anomalías que afecten el interés nacional, se acudirá al Congreso de la Unión, a tribunales nacionales e internacionales, es decir, siempre nos conduciremos por la vía legal. No actuaremos de manera arbitraria, ni habrá confiscación o expropiación  de bienes, la transformación que llevaremos a cabo consistirá básicamente en desterrar la corrupción de nuestro país.

El discurso de AMLO, se sintoniza con las declaraciones realizadas por el futuro Jefe del Gabinete, Alfonso Romo, quien apuntó que México tendrá que ser un paraíso de inversión, y agrega:

Los empresarios piden responsabilidad financiera y se les vas a cumplir más de lo que creen… Tenemos que dar toda la certeza. Se necesita mucha inversión. Tenemos que darle todos los elementos para que los empresarios mexicanos se queden y los extranjeros vengan a México (Forbes, 2018).

Autonomía del Banco de México, disciplina fiscal, respeto a las privatizaciones, atracción de inversiones y certeza a los capitales, son la esencia del programa económico de MORENA.  Como bien lo apunta Javier Hernández Alpízar las declaraciones del Hilton de AMLO como las de Romo, representan implícitamente un reconocimiento de la política económica neoliberal (Desinformemonos, 2018).

La gran contradicción es precisamente que el neoliberalismo es antisocial por naturaleza. Desde su implementación se han deteriorado profundamente los derechos sociales y laborales del pueblo de México.

La autonomía del Banco de México y la política antiinflacionaria

La autonomía del banco central, medida neoliberal por excelencia, implica la imposición de una política monetaria antiinflacionaria por medio del control de la liquides y de la reducción de la masa salarial. Es decir, implica la reducción drástica y sistemática del salario real, lo cual ha impactado negativamente en la capacidad adquisitiva del salario.

Como lo demuestra el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México (CAM-UNAM), el salario de las familias de trabajadores y trabajadoras de nuestro país ha perdido el78.6 por ciento de la capacidad adquisitiva del salario.

No es de extrañar, la pobrísima propuesta laboral del futuro gobierno de AMLO,  que apenas duplicará en 6 años el salario minino, pues ésta está íntimamente relacionada con la continuidad de una política monetaria antisalarial de origen neoliberal que continuará lacerando el bolsillo y el bienestar de las familias mexicanas.

La disciplina fiscal

El neoliberalismo, no sólo implicó una reducción de la capacidad adquisitiva del salario, también implementó la “disciplina” fiscal para reducir drásticamente el gasto social en educación y salud. Tal como lo demuestran las gráficas 2 y 3, el porcentaje del gasto público en estos sectores sociales cada vez representa una proporción menor del Presupuesto de Egresos de la Federación.

En el caso de la educación el gasto realizado pasó del año de 1990 al 2018 de un 14 al 5 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación.

Fuente. Elaboración propia con datos del INEGI y el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Por su parte, en el mismo periodo, el gasto en salud se ha estancado, pues apenas se destina el 2 por ciento del gasto público total.

Fuente. Elaboración propia con datos del INEGI y el Presupuesto de Egresos de la Federación.

 

Como lo señalamos, la disciplina fiscal para reducir el déficit público ha sido y es uno de los principales factores del neoliberalismo, lo cual ha implicado, entre otras cosas, la exclusión de millones de trabajadores y trabajadoras del sistema público de salud y de miles de jóvenes de los centros escolares de educación básica y superior.

La responsabilidad financiera de la que tanto presume Alfonso Romo, amenaza con mantener una política de austeridad social y con ello mantener un sistema de salud y educación insuficiente.

Atracción de inversiones y certeza a los capitales

La política monetaria antiinflacionaria implementada en el neoliberalismo, generó grandes ganancias a las inversiones, pues los bajos costos de la mano de obra atrajeron enormes sumas de Inversión Extranjera Directa (IED), que pagan salarios de miseria a las y los trabajadores en todo el país. Lo anterior provocó que pese a la atracción de millones de dólares en IED, las tasas de empleo y bienestar, no sólo no disminuyan, sino que no incrementaron. En este sentido, el interés de Alfonso Romo de dartodos los elementos para que los empresarios mexicanos se queden y los extranjeros vengan a México a invertir, en general no permite ver cómo esto mejorará la situación del pueblo México.

Esto lo constata el hecho de que en el 2013, pese al haber tenido el nivel más alto la entrada de IED, que ascendió a 35 mil millones de dólares, la tasa real de desocupación estimada por el CAM-UNAM, alcanzó el record de 9 millones.

Por otra parte, la política de austeridad y combate al déficit público, generó la certeza a los capitales extranjeros de que el gobierno en turno, sin importar su color, les pagaría la fraudulenta deuda externa que para el 2017 ascendió a más de los 10 billones de pesos, esto pese que el economista belga, Éric Toussaint, en su libro La Bolsa o la Vida,ha estimado que la deuda externa de México se ha pagado por lo menos 8 veces.

Fuente. https://expansion.mx/economia/2018/02/01/mexico-tiene-la-deuda-publica-mas-alta-en-su-historia

La deuda pública tiene tal peso que en promedio, desde el 2004, cada año se destinan al menos el 10 por ciento del presupuesto público para solventar los intereses y compromisos financieros con los acreedores internacionales.

Fuente. Elaboración propia con datos del Presupuesto de Egresos de la Federación

Tan solo en el 2018 se destinaron 447 mil millones para solventar la deuda externa, lo que equivale a lo que se destina a pagar la educación, salud, apoyo al campo y desarrollo social.

Fuente. Elaboración propia con datos del Presupuesto de Egresos de la Federación

De esta forma, al mismo tiempo que vemos una reducción proporcional del gasto social, también vemos como cada año se incrementa el recurso público destinado a saldar  una deuda impagable y dolosa que condena al pueblo de México a carencias y deterioro de derechos sociales.

Como lo dice el presidente electo, su gobierno reconocerá los compromisos contraídos con empresas y bancos nacionales y extranjeros, lo anterior no es de extrañar, pues ellos son quienes han pugnado por todos los medios la imposición de un modelo económico basado en chantajes y presiones financieras.

Conclusión

Alfonso Romo no se debe preocupar por crear el paraíso para las inversiones, pues éste ya existe, solo basta con continuar su aplicación, claro está, a costa de los derechos sociales.

Las medidas económicas impuestas por el neoliberalismo no sólo imponen límites al desarrollo de los derechos democráticos, laborales y sociales, también los hace retroceder, porque es un modelo económico que beneficia a las grandes empresas transnacionales, fundamentalmente a los bancos y financistas.

Ante estas posibles medidas de política macroeconómica, habrá que preguntarse si es posible la instauración de un neoliberalismo de izquierda.