24 der junio de 2016. Como testigo de la firma de los acuerdos de paz para Colombia, en La Habana, Cuba, el presidente Enrique Peña Nieto dijo: en América Latina ya no hay lugar para la violencia ni la intolerancia. Nuestros pueblos demandan condiciones de paz y desarrollo para poder salir adelante y ser felices.

Esa declaración es contraria a la manera que Enrique Peña Nieto ejerce el poder en México, en efecto, el 19 de junio de 2016, decidió reprimir violentamente a los pobladores, maestras y maestros en Asunción Nochixtlán, San Pablo Huitzo y en la Ciudad de Oaxaca.

 

En una suerte de bipolaridad, ejercita una política interna autoritaria, intolerante y represiva, a la par, en el ámbito internacional se presenta como el adalid de la paz y la tolerancia.

En el fondo, Enrique Peña Nieto, impulsa férreamente la políticas dictadas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, OCED y el Banco de Pagos Internacionales, para asegurar la permanencia del capitalismo en el mundo, y los intereses económico de las trasnacionales y los monopolios nacionales.