Nuestras abuelas nos dieron el voto, nuestras madres el divorcio,

y nosotras le daremos a nuestras hijas el derecho a decidir”

 

El 14 de junio de 2018 fue un día histórico en Argentina; se aprobó legalmente la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14.

A las feministas de América Latina y el mundo nos embarga la misma gran alegría que a las compañeras argentinas, la lucha histórica que han librado ha dado uno de sus frutos. El derecho que le han arrancado al patriarcado es una conquista para todas y cada una de nosotras.

Es un paso más hacia una sociedad más justa. Significa el fin de la muerte de miles de mujeres, en su mayoría jóvenes y pobres, que no podían pagar un aborto seguro en una clínica privada y “discreta”, pero sí dejaban ganancias millonarias por el alto número de prácticas en el clandestinaje.

Significa el inicio de una nueva tarea; educación sexual y reproductiva para todos y todas, y despojar de mitos al aborto. Porque NO se está asesinando una persona, en cambio sí se le da a una mujer el derecho a decidir sobre su cuerpo y su vida.

Este derecho es también para aquellas que estuvieron en contra, y que cuando la causa de nuestra lucha las alcance, en cualquiera de nuestras demandas, serán recibidas con manos solidarias.

En Argentina ahora pueden elegir cuando ser madres o no. Pueden decidir sobre su cuerpo, sin renunciar a su vida.

Su conquista es sobre todo, para las mujeres de la clase trabajadora, porque eran ellas quienes morían en las prácticas clandestinas, sobre cuyas mentes pesan los prejuicios y a quienes el sistema más se empeña en señalar y someter, eran ellas a quienes se les obligaba a ser madres sin importar su opinión o proyectos de vida. Gracias a esta lucha, se libraron de una de las cadenas.

Las seguimos de cerca, las vimos unidas y organizadas, llenando las calles de pañoletas verdes; marchando, gritando, bailando, exigiendo y celebrando su triunfo. Su ejemplo nos obliga a seguir avanzando, a hacer lo propio.

De ahora en adelante es importante no perder de vista que así como se conquista un derecho, el sistema no perderá oportunidad para querer arrebatarlo, no hay que dar cabida para que eso suceda. Esta es sólo una de las chispas que encenderá la pradera, cada triunfo es un paso para que el capitalismo patriarcal llegue a su fin.

Aunque físicamente no estemos ahí, Matrioska celebra con ustedes y las abrazamos con toda nuestra solidaridad y camaradería.

 

¡EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR!

¡ANTICONCEPTIVOS PARA PREVENIR!

¡ABORTO LEGAL PARA NO MORIR!

 

Comité Feminista, Movimiento de Izquierda Revolucionaria.

México, 25 de junio de 2018.