Comité de Base Feminista

En la actualidad es frecuente escuchar críticas hacia el feminismo, ya sea por ignorancia o con plena conciencia de desprestigiar, se argumenta que no existen desigualdades y que los hombres también sufren violencia de género (que es cierto sólo que en mucha menor proporción). Lo que sacan de cuadro, es que los derechos conquistados como el que las mujeres puedan estudiar, cobrar un salario, votar, etc., nunca fueron otorgados, sino conquista de las que se atrevieron a romper, con los estándares impuestos desde los siglos XVI-XVII de mujer obediente, tonta y sumisa, y que, si los hombres también son víctimas de violencia de género, con mayor razón deberían ser aliados feministas y no atacar cuando alguien alza la voz contra esa violencia. Recordemos que el feminismo lucha por la igualdad de derechos y oportunidades, no por la superioridad de algún género (como sí sucede en la sociedad capitalista).

El feminismo es necesario para cambiar el mundo y la forma en que vivimos y pensamos, ya que el patriarcado y violencia de género de la que hablamos no es imaginaria y mucho menos casual. El patriarcado construye relaciones de poder, dominación, subordinación y opresión entre grupos o personas, son relaciones socialmente y culturalmente aceptadas, instituidas, deseables, normalizadas, pero PUEDEN SER CAMBIADAS.

Estas relaciones de poder, se expresan a nivel estructural, se reproducen a escala global con diversos tintes; dependiendo del país, la zona, tipo de gobierno, nivel de lucha o institución. En el ámbito escolar se expresa, por ejemplo, con la discriminación de las mujeres a ejercer plenamente su derecho a la educación, excluyéndolas en mayor porcentaje que los hombres, y no tiene nada que ver con las capacidades intelectuales, este fenómeno ha sido estudiado a profundidad por Hugo Aboites, catedrático de la UAM. Además, hay otras formas de violencia queimpiden o perjudican el desarrollo de sus capacidades, oportunidades y beneficios académicos; como el acoso sexual.

Susana Velázquez señala que el acoso sexual afecta más a las mujeres, aunque no se excluye a los hombres de ser víctimas del mismo, se divide según su manifestación:

“Conductas verbales, visuales o físicas”. Dentro de las conductas verbales, ya sea a través de la palabra o de la escritura, se encuentran todos aquellos comentarios sexuales intencionados, bromas sexuales referidas al cuerpo, chistes groseros, insinuaciones o comentarios explícitos, amenazas sexuales, llamadas telefónicas mudas o con sonidos sugerentes y mensajes molestos u ofensivos. Respecto a las conductas físicas se consideran violentas aquellas como: una proximidad sin consentimiento, palmadas y pellizcos “inocentes” y los roces “casuales” con el cuerpo. Mientras que en los comportamientos acosantes visuales, se incluyen las miradas a ciertas partes del cuerpo y la exhibición de gestos sexuales u obscenos”.

Todas éstas exteriorizaciones son utilizadas por profesores(as) como artimañas para ejercer poder sobre la víctima, y sobre todo en periodos de exámenes finales de semestre o carrera. Los datos arrojados por un estudio publicados en 2012 en la UMSNH muestran que el acoso es una realidad dentro de esta institución, por ejemplo, se señala que el 29% de la población encuestada afirmó padecer de acoso de tipo verbal con piropos no deseados acerca de su apariencia, de estos el 62% señalaba como responsable a los estudiantes varones, el 7.8% a los profesores y el 4.45% a los empleados, otro dato arrojó que el 9.4% de la población encuesta manifestó haber sufrido presiones para  aceptar invitaciones no deseadas fuera de la escuela, el  7.1% del total del grupo encuestado mencionó haber recibido llamadas, correos electrónicos o mensajes de naturaleza sexual no deseados, de estos un 8.0% señala como responsables a los maestros, un dato más señala que el 9.0% de la población encuestada dijo haber sido víctima de amenazas por no aceptar las invitaciones o propuestas sexuales, el 66% señaló que los responsables de estas amenazas eran maestros, un 1.2% del grupo encuestado reportó haber tenido que cambiar de grupo a causa del acoso sexual y un 0.3% de la población encuestada señaló haber sido forzada a tener relaciones sexuales en la Universidad, en este caso como en la mayoría,  las principales víctimas son mujeres y más del 60% de los casos mencionados no realizaron ningún tipo de acción para reportar a los agresores.

Las consecuencias de este tipo de prácticas son diversas, generan no sólo incomodidad dentro de nuestro espacio cotidiano escolar, en sus casos más graves el hostigamiento genera deserción escolar, ya que las implicaciones sociales llegan a ser traumáticas y frustrantes, debido a la impunidad y normalización de las mismas. Los efectos en las trayectorias escolares y salud de las personas que son víctimas del acoso sexual y sus diversas manifestaciones son: aislamiento, silencio, bajar calificaciones, síntomas de depresión, consumo de sustancias dañinas, dificultades de aprendizaje, baja autoestima, etc. Tienen además más barreras para su avance profesional y reportan mayor ansiedad, estrés, angustia, disminución de interés y entusiasmo en los estudios a comparación de alguien que no se encuentra en esa situación.

A mediados del mes de marzo se llevó a cabo en la UNAM un paro feminista debido a varios casos de acoso sexual que salieron a la luz en la Facultad de Filosofía y Letras, y a partir de los cuales aumentaron las denuncias un 80%, el paro se extendió al sumarse otras facultades como la de Ciencias Políticas y Sociales, exigiendo solución y erradicación a los casos y la revisión del protocolo de género de la institución. La UNAM deberá comprobar los casos de acoso sexual, resalta que no hay ninguna denuncia de algún hombre, y aunque las versiones son públicas se omiten los nombres de víctimas y agresores. Las denuncias siguen sin solución y las paristas denunciaron “En cambio sólo hemos recibido agresiones y criminalización de la protesta demeritando nuestro movimiento y sus objetivos y minimizando así la problemática.”

En el caso de la UMSNH, la lucha feminista logró recientemente la elaboración de un protocolo  que explica qué es el acoso e invita a denunciarlo, pero el cual sigue siendo deficiente, pues no existen los mecanismos ni reglamentación para castigar ejemplarmente a quien violenta. Las autoridades universitarias lo elaboraron por presión más que por la precaución de erradicar el acoso sexual, a su elaboración se le debe dar soporte y un seguimiento que respalde totalmente la integridad de las víctimas, es necesario debatir públicamente qué es el acoso y cómo identificarlo con toda la comunidad universitaria, informar ampliamente mediante ponencias, foros, folletos, volantes, y discusiones obligatorias, para que se comprenda su gravedad y erradicar su práctica.

La seguridad y bienestar de las y los nicolaitas no es ninguna broma, el acoso sexual es una problemática muy grave a la que se debe atender en la brevedad posible con la máxima seriedad.

En nuestra sociedad este tipo de violencia se ve como “natural e inevitable”, es parte del día a día, normalizar estas conductas impide que sea reconocida como un problema, por lo cual se siguen reproduciendo mecanismos de control con el cual pocos casos salen a la luz, y cuando lo hacen se encuentran mayores obstáculos que al callarlos. Por ello también las instituciones no tienen ni generan políticas o protocolos de seguimiento EFICIENTES. El resultado son víctimas aisladas, en la indefensión y alta vulnerabilidad al confrontarse con su agresor, las cuales tienen menos o ninguna arma con qué defenderse.

Las instituciones y sus autoridades muchas veces no representan los intereses de la comunidad, ni resuelven las problemáticas que son urgentes de resolver, como lo es el acoso sexual, por la magnitud de los efectos que éste tiene en la comunidad estudiantil, por ello somos nosotros y nosotras, las y los nicolaitas, quienes debemos empezar a construir espacios de debate y solución a los problemas que nos aquejan. En varias facultades ya han tenido actividades para erradicar el acoso sexual ¿y en la tuya? Contáctanos si quieres realizar alguna.