El 30 de enero de 2015, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, anunció que recortarían 124 mil 300 millones de pesos (mdp) al gasto federal, de ese monto, 7 mil 800 millones serían eliminados del gasto educativo. A esa reducción, se le suma lo que se agregue en el 2016, con la reducción de 135 mil millones del gasto federal anunciado. Por lo pronto ya es un hecho que se reducirá  en 4 mil 747  millones de pesos el programa que buscaba mejorar la infraestructura en 20 mil escuelas, esto equivale al 38 por ciento menos de los recursos que recibió en 2015. Además se reducirá en 2 mil 687 millones de pesos el programa Escuelas de Tiempo Completo, lo que representa un 21 por ciento menos que lo programado el año anterior.

Sin embargo, la reducción del gasto educativo no es nuevo. Con el advenimiento del Neoliberalismo y el Modelo Educativo Neoliberal, el desfinanciamiento de la escuela pública ha sido una constante. En su libro, La Medida de Una Nación, el doctor Hugo Aboites estima que en la década de los 70 el porcentaje de gasto educativo correspondía al 25 por ciento del gasto gubernamental; es decir, de cada peso que el gobierno gastaba, 25 centavos se dirigían a financiar la educación pública. Sin embargo, en la década de los 80, con el inicio de los Programas de Ajuste Estructural, el gasto en educación se redujo a un promedio de 13 centavos por cada peso gastado (ver cuadro 1).

Cuadro 1

Proporción del gasto en educación respecto del presupuesto federal

México

En porcentajes.

Año Monto destinado a educación
1982 12.3
1983 14.5
1984 15.0
1985 16.4
1986 15.3
1987 13.8
1988 13.0
Fuente: Noriega Chaves citado por Hugo Aboites. Pag. 40

 

En la década de los 90 no mejoró el panorama, pues el gasto en educación para el año de 1999 equivalía a un 12 por ciento. Además, desde la primera década del siglo XXI, el gasto en educación respecto del presupuesto programado por la federación no superó el 10 por ciento, inclusive para el 2013, apenas si se encontró por arriba de 8 por ciento (ver grafica 1).

Por ello creemos que no es casual la tendencia al desfinanciamiento de la educación pública por parte del gobierno federal. Lo más preocupante es que con la Reforma Educativa se legaliza esta política claramente antipopular, veamos: En primer lugar con la legalización de la autogestión escolar, contemplada en la Ley General de Educación artículos 12, fracción V y 28[1], el Estado evade su responsabilidad de garantizas la educación y con ello justifica la reducción al gasto educativo.

En segundo lugar, con la eliminación de la estabilidad laboral por medio de la desaparición de la plaza base, señalada en el artículo IV, fracción VIII, de la Ley General del Servicio Profesional Docente,  se eliminan los derechos laborales de las y los trabajadores de la educación, reduciendo el gasto implícito.

En tercer lugar, la reforma intenta desaparecer las escuelas normales, esto contemplado en el artículo 21 de la Ley General del Servicio Profesional Docente, y; por último, se intenta reducir el gasto con la eliminación de la modalidad de educación especial y educación física, legalizada en el artículo  29 y 38 de la Ley Estatal de Educación de Michoacán.

En síntesis, el desfinanciamiento de la educación pública, legalizado con la reforma educativa, es parte de una política económica impuesta sistemáticamente por el neoliberalismo, que sumado a la mercantilización de la educación pública, configuran el modelo de educación que defienden las élites empresariales y políticas, por lo que de ninguna manera podemos creer que es un error o caso coyuntural, sino es una lógica sistemática del modelo de nación que construyen desde hace 30 años.

[1]Artículo 12 V Bis. Emitir, en las escuelas de educación básica, lineamientos generales para formular los programas de gestión escolar, mismos que tendrán como objetivos: mejorar la infraestructura; comprar materiales educativos; resolver problemas de operación básicos y propiciar condiciones de participación entre los alumnos, maestros y padres de familia, bajo el liderazgo del director. y el Artículo 28 bis.- Las autoridades educativas federales, locales y municipales, en el ámbito de sus atribuciones, deberán ejecutar programas y acciones tendientes a fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas. En las escuelas de educación básica, la Secretaría emitirá los lineamientos que deberán seguir las autoridades educativas locales y municipales para formular los programas de gestión escolar, mismos que tendrán como objetivos…