Comité de Base Magisterial

El conflicto militar en Siria inició en el año de 2011 tras un conjunto de aparentes manifestaciones populares enmarcadas dentro de la mal llamada “Primavera Árabe” y la consiguiente insurrección del Ejercito Libre de Siria, la aparición de las milicias del Estado Islámico (ISIS), la intervención militar de Estados Unidos, Francia y Rusia, además de la participación de otros países como Turquía, Arabia Saudita e Irán. Todo ello, es expresión de una serie de abigarradas pugnas entre intereses económicos y políticos.

Para comprender el conflicto en Siria, es necesario partir de algunas consideraciones generales. Primero: el papel estratégico del petróleo y el gas en el desarrollo imperialista.  Segundo: el papel que juega el “terrorismo internacional” en los intereses imperialistas y la forma en que aparece en el territorio sirio. Tercero: cómo es que Siria representa el escenario de disputa de intereses entre oligarquías de diversas nacionalidades. Veamos cada una de ellas.

Parte I/III. Siria, el petróleo y el imperialismo norteamericano

El papel estratégico de petróleo en el desarrollo de la sociedad capitalista, se deriva, en general, de que es la principal fuente de energía de la economía mundial, puesto que representa el 30 por ciento del total que se consume a nivel global. En particular, el petróleo es la fuente primaria de energía del imperialismo norteamericano, ya que Estados Unidos consume el 21% de los barriles que se producen todos los días.

El consumo exorbitante de petróleo es fundamental para mantener el “modo de vida americano”, caracterizado por sus altos índices de consumo y derroche, que, en última instancia, convierte a la economía norteamericana en una de las más atractivas para las inversiones y las exportaciones de todo el mundo. El problema del imperialismo norteamericano es que no es autosuficiente energéticamente. De los 20 millones de barriles de petróleo que consume diariamente sólo produce 9, lo que implica que tiene que conseguir en el mercado internacional el 60% del petróleo que requiere para el funcionamiento de su economía.

La dependencia económica del petróleo y la incapacidad de producirlo en su totalidad es lo que explica los millonarios esfuerzos militares y políticos del imperialismo norteamericano para controlar las regiones productoras de petróleo. Es por ello que en 1979 el gobierno norteamericano promulgó la Doctrina Carter, en la cual establece que cualquier ataque contra la Península Arábiga (Arabia Saudita, Omán, Emiratos Árabes, Yemen, Qatar, Bahrein), representaría un ataque contra sus intereses nacionales. La Doctrina Carter garantizó, al imperialismo yanqui, el acceso irrestricto a recursos energéticos, pues con ello controló de facto las reservas de petróleo más grande del mundo.

No obstante el control político-militar de las regiones que contienen las grandes reservas mundiales de petróleo, no eliminó la incertidumbre respecto a su  abastecimiento. El problema del traslado de esas enormes cantidades de hidrocarburos ha implicado nuevas contradicciones. La ruta principal por las que se sacaría el petróleo de la Península Arábiga implica forzosamente navegar por el Golfo Pérsico y cruzar el Estrecho de Ormuz, ubicado entre Omán e Irán, región controlada política, jurídica y militarmente por el gobierno iraní. El control sobre el Estrecho de Ormuz otorgó al gobierno islámico de Irán una posición privilegiada en el control del comercio mundial del energéticos, ya que por ahí cruzan diariamente 17 millones de barriles de petróleo, el equivalente al 20% del total de barriles que se trasportan por vía marítima en todo el mundo.

La posibilidad de que Irán cierre militarmente el Estrecho de Ormuz, como respuesta ante cualquier amenaza imperialista, es lo que ha motivado a Washington a derrocar al régimen de Teherán -capital de Irán-, y buscar rutas alternativas de traslado alternativas.

El imperialismo europeo y la guerra del gas

Si bien es cierto que el petróleo es la primera fuente de energía del mundo, el gas no se queda atrás, ya que es la segunda fuente de energía del mundo representando el 27% del total que se consume en el mundo. Siendo Rusia, Irán, Qatar y Turkmenistán los principales países con reservas probadas, ya que estos países poseen el 20, 16, 13, y 10 por ciento, respectivamente, de las reservas totales. Le siguen en el quinto, sexto y séptimo lugar Estados Unidos, Emiratos Árabes y Venezuela.

En lo que respecta al consumo, después de Rusia y Estados Unidos, la Unión Europea ocupa el tercer lugar, ya que consume el 18% del gas que se produce en el mundo, aunque apenas produce el 9%. Al igual que el petróleo, la lucha por el control del gas no se circunscribe a la propiedad y control de los yacimientos, también implica el control de su distribución y comercialización. Es por ello que la guerra imperialista por el control del gas se ha agudizado mediante las disputas entre distintas fuerzas de Oriente Medio.

En el caso de Siria, la guerra del gas influye de forma bifactorial. Primero, en la propiedad y control de los yacimientos que permite su explotación y obtención de grandes ganancias, ya que este país contiene las reservas gasíferos más grandes de la región del oriente del Mar Mediterráneo. En segundo lugar, y más relevante, es el papel que tiene el territorio sirio en la distribución y almacenamiento de gas natural, ya que representa una alternativa de conectar el gas iraní con Europa, por medio del proyecto del Gaseoducto Persa que desembocaría en el Mediterráneo.

El Gaseoducto Persa, implica un ascenso de la importancia de Siria en la distribución y almacenamiento de gas proveniente de Asia con dirección a Europa, y al mismo tiempo resta importancia a Turquía en esta función. Además, se desplazaría a un papel secundario el proyecto turco-estadounidense del construir el gaseoducto Nabucco, que parte de Asia Central y de los alrededores del Mar Negro y recorre Bulgaria, Rumania, Hungría hasta Austria. El gaseoducto Nabucco era la propuesta de Europa, Estados Unidos y sus aliados en Asia Central para reducir la importancia de Rusia e Irán en el abastecimiento de gas. En este proyecto, Turquía jugaba un papel central pues era el eslabón entre ambos continentes.

Frente al proyecto estadounidense Nabucco, no sólo se opuso el proyecto del Gaseoducto Persa, también se encuentra además los gaseoductos rusos de South Stream y North Stream, que al mismo tiempo que deterioran el papel de Turquía de abastecimiento del gas a Europa, eliminan el papel de Ucrania en el tránsito de este energético, pues el primero conecta a Rusia con Alemania por medio del Mar Báltico y el segundo a Rusia con Bulgaria, por medio del Mar Negro. De esta forma, la guerra del gas tiene en Siria un escenario de disputa entre los intereses de “occidente” y “oriente”.

Siria y los intereses imperialistas 

El territorio sirio se convirtió en una alternativa tanto a  la tradicional ruta de comercio marítimo del petróleo, como del suministro de gas que oferta Asia a Europa. Por su ubicación geográfica, que la coloca como la conexión  entre Asia Central con Europa, por medio del Mar Mediterráneo, Siria tiene un papel de vital importancia en la circulación y comercialización de los recursos enérgicos.

En el caso de la comercialización del petróleo, para eliminar la importancia que representa el Estrecho de Ormuz, el imperialismo ha propuesto la creación del  oleoducto Exxon-Qatar, lo que eliminaría el papel estratégico de Irán. En el caso del gas, los imperialistas Turcos-Norteamericanos-Europeos, intentan conectar el Gaseoducto Persa con el Nabucco para sacar a Siria del importante papel de suministrar gas a Europa, además de dar mayor relevancia al proyecto de occidente para competir contra los proyectos rusos. Sin embargo, estas aspiraciones se enfrentan con un problema: el gobierno de Bashar Al Assad, presidente de  Siria, fuertemente aliado a los intereses económicos, militares y políticos rusos e iranís, además de ser rival de las petromonarquias sunníes de la península Arábiga. Siria alberga la base naval rusa en Tartus, que representaba para el año del 2011, la única influencia militar de Moscú en el Mediterráneo.  Pero además, Siria representa para Rusia el principal proveedor de gas a los países occidentales. Para Irán, Siria  representa además de una ruta “amiga” de distribución y almacenamiento de gas con destino a Europa, un  obstáculo a la pérdida de su papel estratégico en la distribución de petróleo.

De esta forma el principal interés de Estados Unidos, los países árabes y Turquía sobre la región de levante (región que comprende Siria, Líbano, Jordania y Palestina), es  controlar el territorio estratégico en los rusos del petróleo. Además de deteriorar el poder político y económico que tiene Irán sobre la circulación de petróleo, así como reducir la zona de influencia de Rusia en Asia Central y Oriente Medio.

Parte II/III. Siria, el Estado Islámico y las pugnas imperialistas

La guerra en Siria se explica por el papel que tienen su territorio en la circulación del petróleo y gas. Ahora, en esta segunda entrega  abordaremos el papel que juega el “terrorismo internacional” en los intereses imperialista y la forma en que aparece específicamente en el territorio sirio.

El ISIS  y la guerra contra Siria

Las protestas populares que acontecieron en Siria en 2011, caracterizadas por alguno como la (mal llamada) “Primavera Árabe”, en realidad fueron financiadas y motivadas por Estados Unidos, Turquía y los países de la Península Arábiga, para iniciar una embestida intervencionista contra el gobierno Basar Al Assad.

El imperialismo norteamericano veía que podría avanzar en la construcción del oleoducto, Exxon-Qatar, que cabe señalar, tendría una inversión de 10.000 millones de dólares y restaría el papel iraní en la comercialización de gas; además, las petromonarquias árabes, apostaban a crear un régimen sunní más cercano a sus intereses en contra posición del régimen multiconfesional de Al Assad. Turquía, por su parte, exhumaba la posibilidad de ser uno de las principales rutas de gas entre Asia a Europa y sus rapiñaras aspiraciones de apropiarse del territorio del norte de siria; Israel, promovía la “balcanización” de Siria, y con ello apropiarse de la región de los Altos del Golán.

Fue así que estos países financiaron y brindaron de apoyo militar al Ejercito Libre de Siria y al ISIS, con el objetivo de desestabilizar y derrocar al Gobierno de Bashar Al Assad, dividir el territorio sirio, contener la influencia política de Irán y Rusia en Irak y Siria; además, en el caso turco, crear un grupo que combata al Partido de los Trabajadores de Kurdistán.

El origen del ISIS

El ISIS aparece en 2006 con el nombre de Estado Islámico de Irak, como parte de las operaciones de la organización Al Qaeda, en Irak, y en el contexto del caos que dejo la ocupación norteamericana y el derrocamiento de Sadam Husein. En 2010 Abu Baker Al Bagdadi, asume la dirigencia del Estado Islámico de Irak, y tras las revueltas políticas en Siria, creo grupos de milicianos que se vincularían Frente Al Nusra (Frente de la Victoria). En 2013, la fusión entre el Estado Islámico de Irak y Al Nusra terminó con la creación del Estado Islámico de Irak y Levante (región que comprende Siria, Líbano, Jordania y Palestina).

Sin embargo, el ISIS se distinguió de otros grupos armados, no solos por su crueldad, también por su poder de fuego y su solvencia económica. Tan solo en los primeros dos años de combate el ISIS, no solo venció al ejército iraquí, también tuvo la fuerza para derrotar en posiciones estratégicas al ejército sirio, ocupando amplias regiones de esos países. ¿La pregunta es, como llego el ISIS a tal poderío?

En una entrevista concedida al medio digital The Atlantic, en agosto de 2014, la excandidata republica a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, admitió que esta milicia había sido creada por la Casa Blanca, pero que se le escapó de las manos. “Hemos fracasado en crear una guerrilla anti-Assad creíble… El fracaso de este proyecto ha llevado al horror al que estamos asistiendo hoy en Iraq“.

Sin embargo, no solo los norteamericanos son responsables. Según el canal alemán Deutsche Welle, el Gobierno iraquí, dominado por chiíes, acusa a Arabia Saudita de apoyar a los yihadistas del Estado Islámico. El diario alemán público en 2014, una entrevista con  el primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, en la cual señala “Arabia Saudita es responsable de la ayuda financiera y moral que reciben los grupos insurgentes”.Aunque Arabia Saudita, principal aliado de  Estados Unidos, rechazó las acusaciones, las responsabilidades de las monarquías árabes y del imperialismo norteamericano resultaron ser innegable.

Vladimir Putin, mencionó en la reunión del G7 realizada en noviembre de 2015 en Antalya, Turquía, que algunas naciones del G20 han apoyado a las fuerzas que pretenden derrocar al presidente sirio. Según el portal RT, la fuente de Putin, refiere a un informe secreto de la inteligencia estadounidense elaborado en agosto de 2012 para el Pentágono, establece que “Occidente, los países del Golfo Pérsico y Turquía están apoyando a la oposición, principalmente compuesta de musulmanes salafistas, Hermanos Musulmanes y Al Qaeda en Irak”. 

Entre los especialistas, como Günter Meyer, director del Centro para la Investigación sobre el Mundo Árabe de la Universidad de Maguncia (Alemania), el apoyo de imperialismo al ISIS es evidente.  “La fuente más importante de financiación del Estado Islámico hasta la fecha proviene de los países del golfo Pérsico, sobre todo de Arabia Saudita, pero también de Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos”.

 

El mito del terrorismo internacional.

En 2007, Carlos Montemayor escribía, “el terrorismo fue una creación del poder de las elites mundiales para descalificar a ciertos grupos, y no fue el resultado del surgimiento de una realidad criminar evidente o de una intencionalidad comprobable de causar terror como fin principal… el término “terrorista” no explica, solo descalifica a grupos proscritos unilateralmente.”Montemayor también apuntaba que el origen, premeditadamente impreciso, del término fue acuñado en la cumbre del G7 en junio de1995, realizada en Lyon Francia, cuando el expresidente de los Estados Unidos, William Clinton, convocó a los países más poderosos del mundo a emprender una “cruzada contra el terrorismo”

De esta forma, esta ambigua noción, mistifica los objetivos políticos de las fuerzas señaladas como terrorista por las fuerzas imperialistas. Para el gobierno sionista y genocida de Israel, lo palestinos de Hamas son terroristas por el hecho de defender su tierra; para los norteamericanos, las ETA, IRA, las FARC son terroristas, por hecho de oponerse a su política imperial. Además de lo anterior, el mote de terrorista, esconde los verdaderos objetivos de los países que signan y señalan a otros como terroristas, y por tanto, la utilización política que el imperialismo hace de esta noción.  En el caso del ISIS, el mote de terrorista, esconde la política intervencionista y desestabilizadora de las potencias imperialistas, cuyo objetivo es desestabilizar el gobierno, “enemigo” de occidente, que encabeza Bashar Al Assad. Es decir, el terrorismo es un arma norteamericana.

III/III.  La guerra y los intereses imperialistas

En el número 37 de Venceremos señalamos que la guerra en Siria representa la pugna por el control de las rutas estratégicas de comercialización del petróleo y gas, particular, aunque no exclusivamente, mediante la construcción del oleoducto Exxon-Qatar cuya inversión se estima en 10,000 millones de dólares.  Además, en el Venceremos 39, se esclareció como es que  el Estado Islámico (ISIS) es parte de una estrategia estadounidense para desestabilizar el gobierno sirio y fragmentar el territorio. En esta tercera y última entrega, se analizará cómo es que la guerra es producto de las contradicciones de intereses entre oligarquías de diversas nacionalidades

La guerra

La guerra es la prolongación de la política por otros medios, (a saber: por la violencia). Esta famosa sentencia pertenece a Clausewitz, uno de los más profundos escritores sobre temas militares. Los marxistas siempre han considerado esta tesis, con toda razón, como la base teórica de las ideas sobre la significación de cada guerra en particular. Justamente desde este punto de vista examinaron siempre Marx y Engels las diferentes guerras[1].

Las anteriores palabras pertenecen a V.I. Lenin. Fueron escritas en 1915  en su texto El socialismo y la guerra: la actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra, con el objetivo del exponer el significado imperialista de la Primera Guerra Mundial.  Para los marxistas, la guerra como prolongación de la política, expresa una relación social de fuerza entre las clases y segmentos de clase, es decir, la lucha de clases entre trabajadores y burgueses, entre opresores y oprimidos, pero también expresa contradicciones al interior de la burguesía o entre burguesías de distintas nacionalidades, contradicciones y conflictos que ya no pueden ser resueltos como hasta el momento se venía haciendo.

Es por ello que la guerra, exclusivamente observada en su dimensión técnico-militar no devela su esencia. V.I. Lenin apuntaba que los conflictos militares deben de ser analizadas desde el materialismo dialectico, si se quiere entender su verdadero sentido, pues estas pueden tener un carácter progresista o uno reaccionario.

…Reconocemos plenamente la legitimidad, el carácter progresista y la necesidad de las guerras civiles, es decir, de las guerras de la clase oprimida contra la clase opresora, de los esclavos contra los esclavistas, de los campesinos siervos contra los terratenientes y de los obreros asalariados contra la burguesía. Nosotros, los marxistas, diferimos tanto de los pacifistas como de los anarquistas en que reconocemos la necesidad de estudiar históricamente (desde el punto de vista del materialismo dialéctico de Marx) cada guerra en particular[2] 

Además, al respecto de la Guerra de 1914 agrega“Basta considerar la guerra actual como una prolongación de la política de las “grandes” potencias y de las clases fundamentales de las mismas para ver de inmediato el carácter antihistórico, la falsedad y la hipocresía de la opinión según la cual puede justificarse, en la guerra actual, la idea de la “defensa de la patria”.

En el caso de la guerra imperialista, reaccionaria por definición, esconde aunque cada vez menos, la disputa por  territorios, riquezas materiales, rutas comerciales, etc., entre las grandes potencias y sus respectivas burguesías. Esta disputa bélica es resultado de que el capitalismo entró a una etapa donde la repartición del mundo está ya dada entre los monopolios y el capital financiero, repartición soportada militarmente por los Estados nacionales. En otras palabras, al trocar el capitalismo en imperialismo, las disputas entre las potencias y sus clases dominantes por apropiarse de nuevas regiones ricas en materias primas (petróleo y gas) y rutas comerciales (gaseoductos y oleoductos) desemboca en la confrontación bélica. Por ello Lenin apunta

El capitalismo ha llevado la concentración a tal punto, que ramas enteras de la industria se encuentran en manos de asociaciones patronales, trusts, corporaciones de capitalistas multimillonarios, y casi todo el globo terrestre está repartido entre estos “potentados del capital”, bien en forma de colonias o bien envolviendo a los países extranjeros en las tupidas redes de la explotación financiera. La libertad de comercio y la libre competencia han sido sustituidas por la tendencia al monopolio, a la conquista de tierras para realizar en ellas inversiones de capital y llevarse sus materias primas, etc[3].

En este sentido, el carácter de político de la guerra imperialista está determinada por los intereses económicos que se disputan. La guerra desata infernalmente sobre el territorio sirio, no es la excepción, pues en ella se encuentra, como lo hemos visto en entregas anteriores,  la disputa entre las diferentes potencias por el control de regiones energéticas estratégicas.

Los intereses económicos imperialistas

Los interés económicos de las empresas imperialistas de occidente, tienen en la política militar de Estados Unidos y sus aliados su brazo armando. Aunque la petrolera estadounidense Exxon-Movil, con su proyecto de oleoducto Exxon-Catar, encabeza la lista de los monopolios que disputan el control del territorio sirio, no son los únicos.

La fusión del capital industrial con el capital bancario, supone que los inversionistas, accionistas y prestamistas de la petrolera transnacional también esperan utilidades y ganancias del derrocamiento de Bashar Al Assad. Este escenario se esclarece cuando se evidencia que en el último informe sobre las 500 empresas con mayor capitalización bursátil del mundo, ExxonMovil se ubica con el puesto número uno, con una capitalización que asciende a 416 mil 000 millones de dólares[4].

Entre los inversionistas y accionistas de la petrolera, se encuentran el magnate Warren Buffett, con una inversión de 4,000 millones de dólares; los Rockefeller, que tienen invertidos unos 130 millones de dólares. Además, en la lista de corporaciones beneficiadas con el incremento de las ganancias por los activos de ExxonMovil encontramos a bancos de inversión como Bank of America Corporation o BlackRock[5]

PRINCIPALES ACCIONISTAS INSTITUCIONALES DE EXXON MOVIL
Accionista Acciones % de Valor* Reportado
Vanguard Group, Inc. (The) 274.326.721 6,61 25.715.386.277 30/06/2016
State Street Corporation 184.887.823 4,45 17.331.384.158 30/06/2016
BlackRock Institutional Trust Company, N.A. 110.041.870 2,65 10.315.324.673 30/06/2016
BlackRock Fund Advisors 62.193.667 1,50 5.830.034.220 30/06/2016
Bank of New York Mellon Corporation 59.631.697 1,44 5.589.875.157 30/06/2016
Northern Trust Corporation 53.788.490 1,30 5.042.132.945 30/06/2016
Bank of America Corporation 50.386.014 1,21 4.723.184.851 30/06/2016
Wellington Management Company, LLP 48.128.739 1,16 4.511.587.897 30/06/2016
Price (T.Rowe) Associates Inc 37.303.332 0,90 3.496.814.267 30/06/2016
State Farm Mutual Automobile Insurance Co 37.126.800 0,89 3.480.266.157 30/06/2016

 

Los accionistas no son los únicos que presionan a Washington para que les garanticen sus inversionistas. También los prestamistas de la petrolera exigen que se le garanticen los pagos e intereses de su capital prestado, el cual se estima asciende a  40 mil millones de dólares[6]. Más aun, las empresas  de las monarquías de Catar e Arabia Saudita, socios de Norteamérica,  que abiertamente han  financiado a la oposición de Siria, también  presionan a sus aliados occidentales para qué el  Exxon-Catar[7], beneficie a sus empresas petroleras Aramco y Qatar Petroleum.

De esta forma, aunque en primer momento las empresas petroleras y gaseras son las primeras inmiscuidas en el conflicto, también se observa que en la guerra en Siria se encuentran inmersos los intereses de la oligarquía financiera.  La intervención de Estados Unidos en Medio Oriente, expresa la defensa del conjunto de la burguesía imperialista. Nada más alejado de la realidad, que la idea neoliberal y liberal, de intenta explicar, sin fortuna alguna, el funcionamiento de la economía separando al Estado del mercado.

Siria  y el inicio de la tercera guerra mundial

Las confrontaciones entre los interés políticos y económicos que tienen en el territorio sirio uno de sus focos más rojos y sangrientos, ha desatado docenas de análisis que vaticinan el inicio de la tercera guerra mundial. No es para menos, las acciones y respuestas militares de ambos bandos han generado alerta sobre una posible conflagración con rasgos termonucleares.

El pasado 9 de septiembre  Estados Unidos y Rusia firmaron el acuerdo en el cual se determina un alto bilateral al fuego en Siria. Sin embargo, 8 días después, el 17 de septiembre, las fuerzas armadas de la coalición lideradas por Norteamérica, bombardearon posiciones del Ejército Sirio, dejando un saldo de 60 efectivos muertos. Aunque se alegó que el bombardeo fue por error, las acciones rompieron la posibilidad de un acuerdo entre las principales  partes inmiscuidas en el conflicto.

Como es costumbre, después de cada movimiento de Washington en el tablero de la guerra, las fuerzas armadas rusas, por medio de sus buques de guerra ubicados en el Mediterráneo, destruyeron un puesto de inteligencia de la coalición, asentado en la región de Dar Ezza, en la parte occidental de Alepo. Se estima que 30 agentes israelís y norteamericanos murieron en el ataque.

La respuesta de Vladimir Putin no quedó ahí. El 3 de octubre, Moscú anuncio que suspendiera el acuerdo firmado con estados Unidos, por el cual se pretendía destruir 34toneladas métricas de plutonio de uso militar —cantidad suficiente para la producción de 17.000 ojivas nucleares[8]. El argumento del decreto consistía en demostrar que la Unión Americana no ha cesado en sus actos hostiles hacia Rusia. Además, agregaba que la contraparte no acató con su parte del acuerdo.

Ante las tenciones, la respuesta de occidente fue fortalecer los ejercicios militares en Europa oriental por medio de las tropas bajo el mando de la OTAN. La organización noratlántica desplego en Polonia un batallón de 4 mil efectivos, los cuales darían seguimiento a las maniobras navales de Baltops, desarrolladas en junio pasado en las regiones del Mar Báltico, en las cuales participaron 50 buques de guerra y 60 aviones, entre ellos bombarderos estratégicos B-52 (portadores de armas nucleares) del ejército de Estados Unidos[9], además de 15 Estados miembros de la Alianza Atlántica además de Finlandia y Suecia. [10]

La respuesta de Rusia fue contundente, desplegó acciones de vigilancia en el canal de la mancha y el mediterráneo. Pero además, el 8 de octubre, Ígor Konashénkov,  ministro de Defensa de Rusia, hiso publica la decisión de Moscu de trasladar de sistemas de misiles Iskander –capaces de utilizar ojivas nucleares- hacia la provincia de Kaliningrado, la región rusa más occidental.[11]

Pese a las altas tenciones que se viven por la guerra en Siria, el 13 de octubre las fuerzas  financiadas por Estados Unidos, bombardearon por más de dos horas seguidas la embajada rusa en Damasco. Como de costumbre, la repuesta de Vladimir Putin fue militar y sin titubeos. El presidente ruso desplegó los sofisticados sistemas antiaéreos S-300 y S-400 en Siria para proteger sus bases militares y sus puestos de inteligencia y mando,[12]lo cual fortalece su presencia en las regiones de Damasco y Lakatia, donde se encuentra su la base de Tartus.

El peligroso juego de la guerra de posiciones tiene un límite, las maniobras militares y reforzamiento estratégico no es una espiral infinito. Los preparativos terminaran justo cuando alguien se anime realizar el primer tiro mortal. ¡El fuego preventivo, podrá desatar el nuevo infierno! 

Conclusión

La guerra en siria tiene un carácter imperialistas, en cuya disputa por los recursos energéticos subyace la necesidad del capitalismo de dar salida a la crisis estructural que lo azota desde el 2007. Hoy el capital busca nuevos campos para la acumulación, y no escatimara vidas ni horrores; los niños huérfanos, los desplazados y mutilados son, por desgracia, un pequeño ejemplo de lo que podrá suceder. Es por eso que hoy, la consigna de la paz, es una consigna revolucionaria.

Terminaremos esta entrega con las siguientes palabras de V.I. Lenin, expuestas en el documento ya citado:

Los socialistas han condenado siempre las guerras entre los pueblos como algo bárbaro y feroz. Pero nuestra actitud ante la guerra es distinta, por principio, de la que asumen los pacifistas burgueses (partidarios y propagandistas de la paz) y los anarquistas. Nos distinguimos de los primeros en que comprendemos el lazo inevitable que une las guerras con la lucha de clases en el interior del país, y en que comprendemos que no se puede suprimir las guerras sin suprimir antes las clases y sin instaurar el socialismo

 

[1]V.I. Lenin. El socialismo y la guerra: la actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra.

[2]V.I. Lenin. El socialismo y la guerra: la actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra,

[3]El socialismo y la guerra: la actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra,

[4]http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/82430/10/06/Espana-cuenta-con-ocho-empresas-entre-las-500-mas-poderosas-del-mundo.html

[5]https://es.finance.yahoo.com/q/mh?s=XOM

[6]http://eleconomista.com.mx/fondos/2016/08/29/pueden-las-grandes-petroleras-hacer-frente-su-deuda

[7]http://www.forbes.com.mx/las-21-empresas-petroleras-mas-grandes-del-mundo/#gs.DFQvTCA

[8]https://mundo.sputniknews.com/politica/201610031063837487-rusia-eeuu-plutonio/

[9]http://www.jornada.unam.mx/2016/06/04/mundo/019n3mun

[10]https://actualidad.rt.com/actualidad/209249-otan-inicia-maniobras-militares-region

[11]https://mundo.sputniknews.com/rusia/201610081063978390-iskander-traslado-kaliningrado/

[12]https://mundo.sputniknews.com/seguridad/201610101064007111-rusia-siria-s300-s400/