Comité José Carlos Mariátegui

  • El inicio: la Revolución de Febrero

El 23 de febrero (8 de marzo) de 19172, las manifestaciones espontáneas de amas de casas inconformes por la hambruna se sumaron a los mítines convocados por el Día Internacional de la Mujer. Las protestas avanzaron bajo la consigna del fin de la guerra y contra la autocracia zarista. Como respuesta, el Zar Nicolás II mandó reprimir las manifestaciones y disolver el parlamento.  El 27 de febrero  (12 de marzo) de 1917, los diputados se negaron a disolver el Parlamento y formaron un comité provisional de once miembros. Al día siguiente, San Petersburgo y Moscú fueron tomados por las masas de obreros y soldados. Los acontecimientos obligaron a Nicolás II a abdicar el 2 de marzo (15 de marzo). Así, el gobierno autocrático fue sustituido por el Comité Ejecutivo Provisional de la Duma de Estado, el cual albergaba en su interior a los principales partidos burgueses y pequeño burgueses como los octubristas, demócratas constitucionalistas (Kadetes), trudoviques, Socialista Revolucionarios (eseristas)  y mencheviques; siendo los socialistas revolucionarios y mencheviques, por su influencia en el movimiento obrero, el principal punto de apoyo político del Comité Ejecutivo Provisional de la Duma.

Aunque en el nuevo gobierno emanado de la Duma dominaban las fuerzas burguesas, también surgían las primeas formas embrionarias de poder y gobierno proletario.  El mismo 27 de febrero, se formó el Soviet de Petrogrado3 al cual, el 1 de marzo (14), se añadieron nueve delegados de los soldados y el Soviet pasó a llamarse oficialmente Soviet de Petrogrado de los Diputados de Obreros y Soldados.​ En esta misma sesión se aprobó una moción favorable a la creación de una milicia que restaurara el orden en la capital y sustituyera a la policía zarista.

El 2 de marzo (15), por acuerdo del  Comité Ejecutivo Provisional de la Duma de Estado con los líderes mencheviques y eseristas del Comité Ejecutivo del Soviet de diputados y obreros de Petrogrado integraron el Gobierno Provisional (GP),  en el cual se instituía como Presidente del Consejo de Ministros al príncipe Guillermo Lvov; al líder de los Demócratas Constitucionalistas, P. Miliukov, como ministro de negocios;  A. Guchkov, dirigente de los octubristas, como ministro de guerra; al trudovique Kerensky como ministro de Justicia. La conformación de del GP representó en esencia la entrega, por parte de los eseristas y mencheviques, del poder a la burguesía y a los terratenientes.

  • Las causas

Para la mayoría de los actores y espectadores, era claro que la miseria generalizada, la falta de reformas políticas democráticas, la escasez de alimentos, así como el despotismo de la autocracia y las penurias en el de frente batalla, que ya tenían como saldo cerca de dos millones de rusos muertos,  fueron los elementos coyunturales que se conjugaron para el estallido de la revolución burguesa.

Sin embargo, si bien estos son los fenómenos que aparentemente inician el estallido revolucionario, no son en sí las causas esenciales. V.I. Lenin, se esforzó magníficamente para dilucidar, por medio del marxismo, las causas más profundas de la Revolución de Febrero.  

Fiel al materialismo dialéctico señalaba que los acontecimiento no debían identificarse como accidentes de la historia, sino que por el contrario debía de construir una correcta comprensión y valoración teórica del momento histórico (ciencia-teoría) y desarrollar las acertadas directrices prácticas que debe seguir el movimiento revolucionario (practica-táctica y estrategia).  Este principio del marxismo-leninismo, implica tanto una concepción proletaria de la lucha de clases, como una guía para la acción. Es por ello que V.I. Lenin apunaba que:

“Nuestra doctrina no es un dogma, sino una guía para la acción”, así decían siempre Marx y Engels, quienes se burlaban, con razón, del aprendizaje mecánico y de la simple repetición de “fórmulas” que, en el mejor de los casos, solo sirven para trazar las tareas generales, que cambian necesariamente de acuerdo con las condiciones económicas y políticas concretas de cada fase particular del proceso histórico. ¿Cuáles son los hechos objetivos, establecidos con exactitud, que deben servir hoy de guía al partido del proletariado revolucionario para determinar las tareas y las formas de su actuación? (V. I. Lenin, Cartas sobre táctica, 1976)

En este sentido V.I. Lenin apunta que un marxista consecuente requiere realizar el análisis más exacto de las generalidades y peculiaridades objetivas en que se desenvuelve la lucha de clases. Este principio leninista, no se olvida ni en los momentos más elevados de algidez política. Ejemplo de ello es que en pleno preludio de la Revolución de Octubre de 1917, el dirigente  bolchevique señala:

El marxismo exige de nosotros en análisis más exacto, objetivamente comprobable, de la correlación de las clases y de las peculiaridades concretas de cada momento histórico. Nosotros, los bolcheviques, hemos procurado siempre ser fieles a esta exigencia, indiscutiblemente obligatoria desde el punto de vista de toda fundamentación científica de la política. (V. I. Lenin, Cartas sobre táctica, 1976)

¿Cuáles son los hechos objetivos que deben servir para determinar las tareas y las formas de su actuación de los bolcheviques? Lenin responde en su texto Cartas desde lejos: Primera Carta, la primera etapa de la revolución, escrita el 7 (20) de marzo, que las causas de la revolución no son azarosas, sino que pueden encontrarse en tres factores: a) La experiencia adquirida por las masas en la revolución de 1905-1907; b) el periodo de contrarrevolución de 1907-1914; c) la guerra imperialista, iniciada en 1914. En este sentido apunta:

Sin los tres años de formidables batallas de clases, sin la energía revolucionaria desplegada por el proletariado ruso en 1905-1907, hubiera sido imposible una segunda revolución… La primera revolución (1905), removió profundamente el terreno, arrancó de raíz prejuicios seculares, despertó a la vida política a las masas… La primera revolución y la época de la contrarrevolución que le siguió (1907-1914) pusieron al desnudo la verdadera naturaleza de la monarquía zarista, llevaron ésta a su “último extremo”, descubrieron toda su putrefacción…  La guerra imperialista debía –ello era objetivamente inevitable- acelerar extraordinariamente y recrudecer de manera inusitada la lucha de clase del proletariado contra la burguesía, debía transformarse en una guerra civil entre las clases enemigas. (V. I. Lenin, Cartas sobre táctica, 1976)

La aguda observación de Lenin, sintetiza no solo las lecciones de la Primera Revolución Rusa  y el periodo de despotismo zarista subsiguiente, sino también sus análisis científicamente rigurosos sobre el Estado y el Imperialismo, en los cuales demostró que el carácter imperialista de la Primera Gran Guerra obligó a que el Capitalismo Monopolista trocara en el Capitalismo Monopolista de Estado, y con ello el papel central que tiene el capital financiero en las decisiones sobre la continuación y desenlace de la guerra. En este sentido Lenin apunta:

Pero si las derrotas al empezar la guerra desempeñaron el papel de un factor negativo, que aceleró la explosión, el vínculo entre el capital financiero anglo-francés, el imperialismo anglo-francés y el capital octubrista y demócrata-constitucionalista de Rusia ha sido el factor que ha acelerado esta crisis, mediante la organización directa de un complot contra [el zar]  Nicolás Romanov (V. I. Lenin, Cartas sobre táctica, 1976)

El papel del Estado, el desarrollo del imperialismo y el carácter de la guerra, son el  punto de partida que le permite entender el carácter e intereses de clase de cada una la fuerza políticas que aparecían en el escenario político de la Revolución de Febrero, por su posicionamiento respecto a la guerra y las anexiones.  De esta forma,  Lenin logra desentrañar y delinear las tres principales fuerzas políticas que actúan en el escenario político, así como sus intereses de clases. Al respecto apunta:

Estos tres campos políticos, estas tres fuerzas políticas fundamentalmente son: 1) la monarquía zarista, cabeza de los terratenientes feudales, cabeza de la vieja burocracia del generalato; 2) la rusa burguesa y terrateniente de los octubristas, y de los demócratas-constitucionalistas, detrás de los cuales se arrastraba la pequeña burguesía; 3) el Soviet, de diputados obreros, que trata de hacer aliados suyos a todo el proletariado y a todos los sectores pobres de la población: estas tres fuerzas políticas fundamentales se han revelado con plena claridad (V.I.Lenin, Cartas desde lejos, 1976).

No es casual que V.I. Lenin definiera el carácter burgués de la Revolución de Febrero en la medida que el zarismo, representante del poder de los terratenientes y nobleza, fue derrotada y pasó el poder a manos de la burguesía.  Y que desde las Tesis de Abril (Las tareas del proletariado en la presente revolución) V.I. Lenin ratificara el carácter imperialista de la guerra, la necesidad de acabar con ella, cuya condición era el paso del gobierno a los Soviets, la renuncia a las anexiones, pero sobre todo:

La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado (V.I.Lenin, Las tareas del proletariado en la presente revolucion , 1976).

  • La Revolución de Octubre

El vínculo entre el capital financiero anglo-francés y el capital octubrista y demócrata-constitucionalista, desnudado por V.I. Lenin, ató de las manos al gobierno provisional, y con ello fue impotente para realizar las demandas del pueblo ruso de poner fin a la guerra imperialista.  Es por ello que l7 de abril por mayoría de votos, el Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado tomó la decisión de apoyar activamente el “Empréstito de la Libertad” con lo cual el Gobierno Provisional continuaría la guerra, y aunque los miembros bolcheviques se opusieron a estas medidas, el 18 de abril (1 de mayo) el ministro de Guerra, P. Miliukov, ratificó ante los gobiernos aliados de Inglaterra y Francia, los tratados firmados por el gobierno zarista.

El 20 de abril (3 de mayo) el Gobierno Provisional (GP) ratifica la política imperialista desarrollada por el zarismo, por medio de la confirmación de que cumpliría los tratados suscritos por el Zar, los cuales afirmaban que se haría la guerra hasta la victoria.

Este hecho, indignó a las masas y con ello el día 21abril (4 de mayo),  se desarrolló una manifestación de más de 100 mil soldados. Esta situación desató la crisis de los ministros y la necesidad de la creación de un gobierno de coalición entre Eseristas, Mencheviques y Capitalistas.  Tras masivas movilizaciones de obreros y soldados, se formó un Gobierno Provisional de Coalición, con lo cual se pretendía dar una apariencia de un supuesto viraje a la política del GP.  En él se incorporaron como ministros, a miembros del Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado pertenecientes a los eseristas; Kerensky, Skobeliev, Chernov, Peshejonov y Tseretelli.

Sin embargo, el carácter burgués del Gobierno Provisional ayudó a ampliar la simpatía popular por la consigna bolchevique de “paz, pan y tierra”. Lo que permitió que en las elecciones a las Dumas distritales de Petrogrado, celebradas a fines de mayo y comienzos de junio de 1917, votaran a favor de los candidatos bolcheviques el 20 por ciento de los electores. En las elecciones de la duma urbana de Petrogrado, que tuvieron lugar el  20 de agosto (2 de septiembre), correspondió a los bolcheviques el 33 por ciento de los sufragios emitidos.

El 11 (14) de mayo, Kerensky, como nuevo ministro de guerra emitió los Derechos del Soldado, en el cual se autorizó a los jefes militares hacer uso de la fuerza militar contra los soldados insubordinados. De esta forma inició la ofensiva contrarrevolucionaria de Kerenski.

Las medidas antipopulares no solo fueron contra las sublevaciones en el frente de batalla, el 9 (22) de junio, el I Congreso de los Soviets de toda Rusia, dirigidos por eseristas y mencheviques, acordó prohibir toda manifestación pública en respuesta al llamamiento realizado por el POSDR para el 10 (23) de junio. Sin embargo, los dirigentes mencheviques y eseristas del Congreso de los Soviets, acordaron una manifestación en Petrogrado para el 18 de junio  (1 de julio) donde se pretendía que las masas demostraran su apoyo al Gobierno Provisional.

Pero el verdadero ánimo de los más de 500 000 obreros y soldados, desbordó a los organizadores y asumieron las consignas revolucionarias enarboladas por el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (bolcheviques).  El 18 de junio (1 de julio) se realizaron enormes movilizaciones de masas,  sin embargo el carácter fue definido más por el cierre de fábricas por la burguesía,  la carestía y ausencia de víveres, que por el apoyo al Gobierno Provisional.

Es este punto, los bolcheviques se encontraban en contra de las acciones armadas, consideraban que la crisis revolucionaria y el ánimo de las masas no habían madurado lo suficiente. Mas participaron en las movilizaciones de julio con la intención de arrancar de la influencia burguesas a los contingentes obreros.

Aunque la contrarrevolución mantenía el poder, la crisis se agudizaba. Fue por ello 3 y 4  (16 y 17) el movimiento obrero se dio cita en grandes movilizaciones populares en Petrogrado, en las cuales participaron 500,000 personas bajo la consigna principal era ¡todo el poder a los soviets! El 3 de julio, los manifestantes eligieron 90 delegados para que exigieran al Comité Ejecutivo de los Soviet el paso de todo el poder del GP a los consejos de obreros, soldados y campesinos, pero lo dirigentes eseristas y mencheviques se negaron a asumir el poder.

Con ayuda de cosacos y regimientos de cadetes, el 4 (17) de julio fue ametrallada la manifestación de obrero por el Gobierno Provisional, el objetivo era claro: acabar con las movilizaciones de las masas y pasar todo el poder a la contrarrevolución. A la sangrienta represión le siguió la clausura de los periódicos bolcheviques: Pravda, Soldatskaya Pravda, y el encarcelamiento de dirigentes del partido.

El 7 de julio, el GP ordenó la detención de Lenin, que se encontraba en la clandestinidad, se le cita a comparecer. Lenin y el POSDR (b) se rehúsan, señalando que después de los hechos represivos del 4 de julio el poder había pasado a la contrarevolucion, por lo que no podía haber ninguna justicia normal.

Ante la incapacidad del Gobierno Provisional de acabar con las movilizaciones obreras y el poder de los Soviet, el 28 de agosto (10 de septiembre) el general zarista Kornílov se levantó en contra del GP. Como respuesta los Soviets se armaron y enfrentan el golpe. El 1 de septiembre (14 de septiembre)  Kornílov se rindió. Ante el levantamiento, surgió la necesidad de formar un Nuevo Gobierno Provisional en el cual participarían las debilitadas fuerzas monárquicas, pero ante la posibilidad de perder aún más la credibilidad de las masas, tanto mencheviques como eseristas, se negaron a colaborar.

Como respuesta al avance bolchevique, del 14 al 22 de septiembre (27 de septiembre a 5 de octubre) se desarrolló la Conferencia Democrática de Toda Rusia,  convocado por el Comité Ejecutivo Central de los Soviets eseristas y mencheviques. En la conferencia se evitó la participación de las masas populares, pues de los más de 1,500 delegados, solo 230 representaban los soviets de obreros, soldados y campesinos. La conferencia Democrática acordó organizar un ante parlamento emanado de su seno,  el cual debería llamarse Consejo Provisional de la Republica de Rusia. En cual participaran todas las fuerzas contrarevolucionarias. Según Lenin el ante parlamento, tenía por objeto sembrar las ilusiones democráticas y parlamentarias en las masas y detener el avance de la revolución. Es por ello que el 21 de septiembre (4 de octubre) el Comité Central del POSDR (b) acordó salirse.

La incapacidad del Gobierno Provisional de solucionar las contradicciones emanadas de la Revolución de Febrero, la amenaza de una “restauración monárquica” con el levantamiento del general Konílov  y las constantes denuncias y propaganda del POSDR (b), llevaron a que el 31 de agosto (13 de septiembre) los bolcheviques lograran la mayoría en el Soviet de Petrogrado, síntoma de la radicalización política en la capital. El 31 de agosto (13 de noviembre) el Soviet de Petrogrado aprobó por primera vez desde que se formó, una resolución bolchevique en la que se rechazó la política de conciliación con la burguesía. En ella se transfiere todo el poder a los Soviets y se exponía el programa de transformaciones revolucionarias. El 5 de septiembre el soviet de Moscú aprobó una resolución similar.

Pese a los movimientos mencheviques y eseristas, el dominio del Soviet de Petrogrado por parte de los bolcheviques, fue el punto de inflexión de la revolución. De pronto el programa bolchevique de “paz, tierra y pan”  fue apropiado por los Soviet, condensando toda la fuerza revolucionaria en un poder que superaba al Gobierno Provisional.  El 25 de octubre (7 de noviembre) el II Congreso de los Soviet de Diputados Obreros y Soldados de Toda Rusia, derrocó al Gobierno Provisional, promulgo el programa de paz, abolió la propiedad terrateniente declarando la tierra propiedad del pueblo y renunció a la anexiones. En otras palabras, aprobó el programa bolchevique.

V.I. Lenin, que desde un principio entendió las contradicciones de la Revolución de Febrero, el carácter de la guerra y las fuerzas que en ella actuaban, concibió con precisión las tareas del proletariado revolucionario, su táctica y estrategia, los momentos de su desarrollo y con ello el momento de subversión de la correlación de fuerzas.  Las tareas delineadas en abril se habían concretado, pues el paso de la primera etapa de la revolución a su segunda etapa, donde el poder se encuentra  en manos del proletariado, era una hecho.

NOTAS.

1 Todos los datos históricos sobre los acontecimientos que comprenden de Febrero a Octubre, fueron sacados casi textualmente de las Obras Escogidas de Lenin en XII tomos, por lo que para hacer más sencilla la lectura se omiten los tomos y páginas.

2 Calendario juliano, utilizado en Rusia por la monarquía zarista hasta su abolición y sustitución por el calendario gregoriano.

3 La primera reunión trató exclusivamente de la organización y se aprobó la elección de un Comité ejecutivo de ocho miembros (Steklov, Petrov, Krásikov, Sokolovski, Sujánov, Shliápnikov, Aleksandróvich y Kapelinski) presidido por Nikolái Chjeidze y Aleksandre Kérenski y el menchevique Matvéi Skóbelev como vicepresidentes. Además de estos ocho miembros, cada partido socialista enviaría dos delegados al Comité. ​ Bogdánov y Batursksini representaron a los mencheviques; Stalin y Viacheslav Mólotov a los bolcheviques; Rusánov y Zenzínov a los socialrevolucionarios; Henryk Ehrlich (más tarde sustituido por Mark Liber) y Rafes al Bund, Leonti Bramson y Nikolái Chaikovski a los trudoviques; Peshejónov y Charnoluski a los socialistas populares, Kurenev a los Mezhraiontsy y Stuchka y Kozlovski a los socialdemócratas letones.