Cuatro meses después de la gran marcha nacional por la defensa de la salud y la seguridad social del 22 de junio de este año, los trabajadores de la salud, derechohabientes, estudiantes y trabajadores de otros gremios conmemoraron el día internacional del médico manifestándose de nuevo en una marcha de carácter nacional el domingo 23 de octubre del presente año. Gritamos muy fuerte ¡No a la privatización de la salud! ¡No a la reforma de salud! ¡No a la criminalización del acto médico!

Es importante notar que si bien fueron alrededor de 65 ciudades de 20 estados de la república simultáneamente a las 12:00 horas las que marcharon, conviene siempre tener los pies sobre la tierra, y recordar lo que diría el revolucionario italiano Antonio Gramsci: “El único entusiasmo justificable es el acompañado por una voluntad inteligente y por una riqueza inventiva de iniciativas concretas que modifiquen la realidad existente.”

La “voluntad inteligente” a la que se refiere Gramsci es a la voluntad de clase de los trabajadores, pues esta voluntad al ser la relación histórica de pensamiento y praxis política es la única que puede transformar la realidad.

Este tipo de voluntad solo es posible en la medida en la que más y más trabajadores se vayan involucrando en las actividades de exigencia de derechos democráticos. Pero no es tan fácil como sólo llegar a manifestarse e irse a casa; o de sólo luchar bajo un calendario de “días conmemorativos”. Requiere sobre todo un esfuerzo de la conciencia de los trabajadores para desarrollarse a sí misma. A manera de ejemplo podríamos decir que sí cierto sector de trabajadores hace unos años veían como una cuestión de pérdida de tiempo salir a marchar y ahora lo hacen como algo lógico o como un deber, es porque su conciencia colectiva ha aumentado; saben por ejemplo que el derecho de pago/insumos/condiciones laborales de uno es el de todos y a la inversa.

Pero el error es quedarse ahí. El trabajador al volver a casa debe plantearse qué impacto tuvo esa manifestación, cuáles fueron las dificultades, y qué estrategia nueva podría plantear. Y es precisamente en esa labor de pensamiento donde la posibilidad del desarrollo de la llamada “voluntad inteligente” se hace posible.

El otro paso que surge derivado de la praxis y el balance que decíamos es lo que Gramsci denominó “iniciativa concreta para modificar la realidad existente”. Como analogía podríamos mencionar a dos cirujanos; uno joven con un gran acervo académico actualizado pero con un historial pequeño de cirugías, y otro no tan joven con una gran cantidad de cirugías desarrolladas pero sin actualizarse académicamente.

La dificultad del cirujano con el historial breve de cirugías es que su experiencia teórica no le da la agilidad para solucionar una emergencia, aunque pasado el evento podría ser un erudito describiendo lo que pasó. En el otro caso el cirujano estaría utilizando técnicas desactualizadas  con una mayor morbilidad para el paciente que una técnica de mayor novedad, aunque su destreza con las antiguas técnicas sea inigualable.

Así podemos decir que la experiencia teórica y práctica de la medicina debe encontrar un punto de equilibrio para el bienestar del paciente, lo mismo que en la lucha por los derechos democráticos. La marcha y los volantes son la práctica que devienen en pensamiento y este a su vez en balance y teoría. También está la lectura de la experiencia de otras luchas y revoluciones de otros pueblos, de los cuales como más teóricos y revolucionarios más importantes en la historia del capitalismo (no los únicos) encontramos a Karl Marx, a Friedrich Engels, a Vladimir Ilich Lenin y a Antonio Gramsci

Y sólo de ese ejercicio constante de teoría/praxis pueden salir las “iniciativas concretas para modificar la realidad”, entre las cuales deben salir respuestas a las preguntas de ¿qué podemos hacer para ser más? ¿cómo podemos sensibilizar a derechohabientes y trabajadores de la salud con más eficacia? ¿Cuál es la consigna que tiene más fuerza de organización? ¿Cómo podemos organizarnos?

Este es un trabajo arduo (es un trabajo, no es un hobbie y nadie lo paga, por cierto) pero las condiciones que ha impuesto el Estado a prácticamente todos los gremios no exigen esa unión de teoría y práctica de manera continua.

Como puntos rápidos podemos sugerir que cada referente y organización debería realizar reuniones periódicas de discusión de sus prácticas, de noticias relevantes para su gremio, de lecturas históricas y todo ello plasmarlo en un periódico abierto a más trabajadores y trabajadoras; así tendrán discusión, memoria y organización.

Adendúm:
Si quieres saber de estrategias para formar tu colectivo en lucha por la defensa por la salud y la seguridad social mandanos un mensaje por este medio o por nuestro Facebook: Salud y Resistencia, o correo electrónico: saludyresistencia@hotmail.com y te enviaremos un manual en pdf de cómo hacerlo. El costo del manual es que nos escribas tu experiencia al aplicarlo a los trabajadores, así lo podremos mejorar. También tenemos artículos en saludyresistencia.wordpress.com que te pueden servir para discutir, elaborar volantes, posters, etc

Difunde, denuncia, organízate

-Salud y Resistencia-