El 17 de octubre de 2016 policías detuvieron y agredieron sexualmente estudiantes normalistas. Las estudiantes protestaban en la ciudad de Morelia en la salida a Pátzcuaro, exigiendo su derecho a un trabajo digno y el cese de las agresiones en su contra.

En la actualidad, defender el derecho a un trabajo digno, consagrado en el artículo 123 de la Constitución es motivo de agresiones, criminalización, y ahora de abuso sexual. 

El testimonio de un testigo es ilustrativo:
“Fueron tres compañeras las que ya al estar arriba (de las patrullas) los policías hombres las empezaron a manosear, a toquetear y decirles de cosa. Nos calificaban del uno al diez y nos decían, pues ella si esta buena hay que echárnosla, no va salir viva”, a una compañera los policías “le levantaron la blusa y le comenzaron a tocar el busto y en la parte de las entrepiernas y hay compañeras muy afectadas”.
“El maltrato fue desde que nos agarraron hasta que llegamos a la Procuraduría. Yo creo que eso está mal, porque ahorita hay campañas que tiene el gobierno en contra del maltrato a las mujeres y los feminicidios. Y creo que la gente de seguridad tiene hijos e hijas y nos les gustaría que alguien las tratara de esa manera. Nosotras ya estábamos arriba de la patrulla no había necesidad de que nos trataran de esa así”.
“Sentí impotencia y coraje de lo que estaban haciendo a las compañeras, porque los golpes y las agresiones verbales uno ya las esperaba, íbamos mentalizadas a que nos lo iban a hacer así, pero no a la agresión sexual”.
“Nos amenazaron nos decían que no lo viviéramos a hacer, porque si ellos querían tronaban los deditos y nos detenían más de 20 días en el Cerezo”

Los hechos hicieron añicos los discursos y campaña de prevención de maltrato contra las mujeres del gobierno de Silvano Aureoles Conejo.

Los hechos muestran la disposición del gobierno de Silvano de reprimir a las personas que exigen trabajo digno, que protesten contra cualquier injusticia.