Desde febrero, hemos estado atentos a como el presidente “socialista” de Francia François Hollande, el primer ministro Manuel Valls y la ministra de Trabajo Myriam El Khomri, impulsan una reforma laboral, la cual había sido exigida durante años por Bruselas o Berlín y que está inspirada en la actual norma de España. Dicho proyecto fulmina de facto principios sagrados de la izquierda, entre los aspectos más importantes se encuentra eliminar el horario laboral legal de 35 horas semanales, aunque no suprime la ley de 35 horas, se dan amplias posibilidades a las empresas para saltarse el límite por reestructuraciones, apertura de nuevos mercados o “causas excepcionales”, es decir, que las empresas organicen calendarios alternativos en temporada alta, para ampliar los turnos a 48 horas semanales y 12 horas al día, sin el pago de horas extras. Además, admite los despidos colectivos, con indemnizaciones rebajadas, por dificultades económicas de las empresas.

Derivado de esto, el sindicato estudiantil Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF), la Confederación General de Trabajadores (CGT), Fuerza Obrera (FO) y varios ciudadanos de Francia decidieron salir a las calles a manifestarse en contra de esa reforma, ya van 11 marchas realizadas hasta ahora, donde han participado alrededor de 450 000 personas en 250 ciudades del país. Además se han efectuado huelgas sectoriales y bloqueado puertos, refinerías y depósitos de carburante, obligando al gobierno a recurrir a sus reservas estratégicas de petróleo. Aunado a todo esto, cientos de jóvenes se han instalado en la emblemática plaza de la bastilla y organizan “sentadas” entre intelectuales, artistas y ciudadanos comunes para debatir sobre la situación. Con la realización de asambleas populares, conciertos e intensos intercambios, este movimiento (llamado Noche en Pie) se extiende a otras ciudades de Francia como Nantes (oeste), Rennes (oeste), Lyon (este) y Toulouse (sur), donde las personas se reúnen en plazas públicas.
Por todo lo ya mencionado y teniendo como principio el internacionalismo proletario, es que el Movimiento de Izquierda Revolucionaria de México se solidariza con el pueblo de Francia en su legítima lucha por defender los derechos laborales de las y los trabajadores de su país que fueron conquistados a través del tiempo y que costaron muchísimas vidas para poder conseguirlos. Esperamos que la unidad de las y los franceses sea la fuerza que ayude a cancelar la imposición que busca implementar el gobierno de Francia y los empresarios que están detrás de ella.
¡NO A LA REFORMA LABORAL!
¡RESPETO ABSOLUTO A LOS DERECHOS LABORALES DE LAS Y LOS TRABAJADORES FRANCESES!
¡PROLETARIOS DE FRANCIA Y DEL MUNDO, UNÍOS!
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA